La Comisión Europea (CE) dio este lunes (30.04.2018) luz verde "con condiciones" a la compra de partes del negocio de semillas de Bayer por la alemana BASF, requisito necesario para que Bruselas apruebe la fusión entre la agroquímica estadounidense Monsanto y la propia Bayer.

La decisión de este lunes se produjo después de que en marzo el Ejecutivo comunitario aceptara de forma condicional la adquisición de Monsanto por parte del grupo químico y farmacéutico alemán Bayer. Entonces, Bayer se comprometió a desinvertir alrededor de 6.000 millones de euros para abordar las dudas y preocupaciones de la CE sobre solapamientos entre la firma germana y Monsanto.

El pasado 26 de abril, Bayer ya informó de que había vendido a BASF todo su negocio de semillas de hortalizas, algunos tratamientos para semillas y la granja digital por 1.700 millones de euros (US$2.060 millones).

La CE no encuentra conflictos de competencia. Como BASF no comercializa en la actualidad semillas o herbicidas no selectivos y solo ha comenzado a desarrollar una oferta "limitada" en el ámbito de la agricultura digital "recientemente", la CE no identificó conflictos de competencia en la mayor parte de la transacción.

Sin embargo, al Ejecutivo comunitario le preocupaba que la operación redujera el nivel de competición en la innovación dentro del Espacio Económico Europeo (EEE) a la hora de desarrollar ciertos herbicidas no selectivos, así como la "competencia potencial" para producir tratamientos de semillas nematicidas.

Frente a esas dudas, BASF se comprometió a desinvertir una de las líneas de investigación para el desarrollo de herbicidas no selectivos donde tenía lugar un solapamiento, además de un producto en desarrollo para el tratamiento de semillas contra los nematodos conocido como Trunemco.