El tiempo avanza y el calendario se aprieta. Los días pasan y cada vez queda menos para que Brasil sea sede de dos grandes eventos deportivos: el Mundial de Fútbol 2014 y los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2016.

Para el primero sólo restan cerca de 500 días. Será del 12 de junio al 13 de julio cuando las ciudades de Belo Horizonte, Brasilia, Cuiabá, Curitiba, Fortaleza, Manaus, Natal, Porto Alegre, Recife, Río de Janeiro, Salvador de Bahía y Sao Paulo vivan la fiesta máxima del deporte más popular del mundo. Por eso desde que se ratificaron ambos eventos el país vive días de ansiedad en diversos frentes, uno de ellos, el sector hotelero.

Pero los expertos están tranquilos si se trata de esta industria del país. El sector hotelero estaría, actualmente, pasando por un buen momento, tras haber experimentado un estancamiento posterior a la crisis económica de 2008, ya que “los principales clientes, que eran europeos, dejaron de venir tanto por la causa de la crisis europea como por el problema del cambio”, detalla el vicepresidente de Asuntos Turísticos-Inmobiliarios del Sindicato de Habitación (Secovi-SP), Caio Calfat.

Si se trata de cifras, el panorama negativo ya estaría quedando atrás, dado que la hotelería en el país sudamericano crece entre 10% a 12% por año, “evaluación que se da en función del crecimiento en el mercado interno; 35 millones de personas emigran para la base de consumo (personas que anteriormente no consumían turismo). La perspectiva de expansión para el 2013 es de 50 millones”, detalla el presidente de la Asociación Brasileña de la Industria de Hoteles (ABIH), Enrico Fermi Torquato.

Un halagüeño paisaje que ratifica el COO de InterContinental Hotels Group (IHG) para América Latina y el Caribe, Álvaro Diago: “la hotelería brasileña ha alcanzado durante la última década su mayor grado de madurez, tanto desde el punto de vista del equilibrio de mercado entre oferta y demanda, así como en el grado de profesionalización del sector”.

Diago añade que también la industria hotelera ha mostrado madurez en los volúmenes de ocupación y “de gasto medio por huésped, que había sufrido mucho en el inicio de la década del 2000. Creo, por tanto, que la industria hotelera en Brasil vive su mejor momento y que será aún mejor en el futuro próximo”.

Preparación. De acuerdo a proyecciones del Ministerio de Turismo de Brasil, durante el 2014 podrían entrar al país divisas por unos nueve billones de reales (US$4,5 billones) y se generarían casi dos millones de puestos de trabajos directos e indirectos relacionados con el sector turismo. Asimismo, el Instituto Brasileño de Turismo (Embratur) calcula que para el Mundial se espera recibir 600.000 turistas extranjeros durante los 30 días de juego, mientras que en el caso de las Olimpiadas se prevé que 380.000 turistas visiten Brasil durante el evento. Ante esta marea de extranjeros, la pregunta que rápidamente aflora es: ¿cómo se está organizando el sector hotelero para enfrentarlos?

De acuerdo a los datos proporcionados por el presidente de Embratur -órgano especial del Ministerio de Turismo-, Flavio Dino, los trabajos de preparación para los megas eventos transitan por el camino correcto. “Con inversiones previstas en el orden de los R$2,3 billones (US$1,1 billones), el sector hotelero se prepara para atender cada vez mejor al turista, ya que la imagen que quedará del país, luego de estos mega eventos, será uno de nuestros principales legados para el mundo”, sentencia.

En lo que respecta a infraestructura hotelera, se ha desarrollado la estrategia de crear nuevas infraestructuras y renovar las que actualmente están, con el fin de que cumplan con las altas expectaticas.

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Desde el 2010 al 2019, Brasil tiene previsto y en algunos casos se encuentran en curso, la construcción de 324 nuevos emprendimientos, con cerca de 55 mil unidades habitacionales, según especifica Dino, quien además relata que “el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social ha abierto una línea de crédito de R$1 billón para la reforma y ampliación de las actuales unidades hoteleras, con posibilidades de elevar esos recursos según la demanda”.

Según los datos del presidente del Fórum de Operadores Hoteleros de Brasil (FOHB), Robert Rotter, actualmente existen 220 hoteles en construcción por todo Brasil, los que en su mayoría serán inaugurados la segunda parte de 2013 o la primera de 2014. De estos, el 75% corresponde al segmento económico de tres estrellas, mientras que el 25% restante al de cuatro estrellas.

Río de Janeiro y Sao Paulo serán las dos ciudades que concentrarán la mayor demanda de alojamiento durante los dos mega eventos deportivos. Y si bien Brasil ya cuenta con 25.500 instalaciones de alojamiento -entre hostales, hoteles, centro turísticos, entre otros-, según puntualizó el presidente de la ABIH, está prevista una marca de 40 mil cuartos nuevos.

En paralelo, y de acuerdo a las estimaciones de Rotter, la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) va a necesitar además “como 15 mil camas para poder atender la demanda; en Sao Paulo, tenemos 2.000, por lo que no vamos a tener problemas con eso... Lo otro, es que como los Juegos son en junio y julio, en esa época Brasil está de vacaciones por lo que tampoco va a tener otro mercado que va a tomar los cuartos o habitaciones. Nosotros creemos que no va a tener nungún tipo de problemas, sea con la forma actual o futura que van a tener las principales ciudades”, explica.

Aprensiones. Sin embargo, la analista de Euromonitor, Lisandra Minussi, no comparte tanto optimismo, ya que si bien admite que en Sao Paulo ya existe un número suficiente de alojamientos, en Río no se vive lo mismo, dado que en la conocida ciudad turística se necesita construir para absorber la demanda, porque hoy no hay espacio suficiente.

Un plan B, según detalló Minussi, sería traer cruceros exclusivamente para que den alojamiento; el inconveniente sería que en esa temporada la gran mayoría está en Europa, cuando es temporada alta, por lo que sería muy caro optar por esta alternativa. La otra opción sería habilitar moteles, pero, tal como advierte la experta, estos tienen un estándar muy distinto en Brasil, y en América Latina en general, si se le compara con el modelo que se ocupa en Estados Unidos.

De acuerdo a lo informado por el vicepresidente de Secovi-SP, una de las estrategias que se están utilizando para mejorar el sector es la construcción de condo-hoteles (similar a los appart hotel), dado que esta es la forma más práctica de construir hoteles en el país. En tanto, IHG tiene actualmente contratos ya firmados para adminsitrar o franquiciar cinco hoteles que deben comenzar a funcionar durante este año o a incios de 2014, estos son: Holiday In Belo Horizontes (216 apartamentos), Holiday In Express Belem (156), Holiday In Express Porto Velho (174), Holiday In Express Rio Branco (110) y Holiday In Express Sao Luis (128).

En cuanto a la demanda, el COO de IHG prevé que para Río la ocupación rondará el 100% durante los dos eventos, mientras que en Sao Paulo se mantendría dentro del 80% a 90%.

Por su parte, Starwood tiene en carpeta dos proyectos: Sheraton da Bahia Hotel, en Salvador de Bahía, que será inaugurado el 15 de febrero, y el Sheraton Reservad o Paiva Hotel & Convention Center, a 30 minutos de Recife, y que se se inaugurará en marzo de 2014. 

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Según el vicepresidente Senior de Operaciones de Starwood para América Latina, Philippe Cassis, ambos hoteles no están pensados para estos dos eventos exclusivamente, dado que son parte de un proyecto de más largo plazo, y aunque manifestó que se vienen otros proyectos, aún no se puede detallar mayor información por no tener los papeles firmados. En paralelo, varios de los hoteles de la cadena se están renovando.

En tanto, el general manager de JW Marriott Río de Janeiro, Rosana Okamoto, detalló que recientemente los 230 apartamentos que poseen han pasado por una modernización y que para ambos eventos esperan una ocupación de 100%.

Pendientes. El gobierno brasileño, en virtud de mejorar el sector, lanzó en septiembre de 2012 una nueva clasificación de los medios de hospedaje. Antes los hoteles se calificaban como "económico", "super económico", "de lujo", entre otras categorías, y ahora pasaron a la modalidad de estrellas. “En Brasil hay pocos hoteles de cadena, es 20% del mercado. El resto de los hoteles son independientes, entonces, debía existir un padrón uniforme para atender a los turistas. Hace un tiempo el ministerio hizo una recategorización de los hoteles y vuelve a la catergoría de estrellas. Antes cada cadena tenía su propio sistema; ahora volviendo a esta modalidad, tienen que registrarse con el ministerio, el que le otorga las estrellas que corresponda”, explicó la analista de Euromonitor, quien especificó que este sistema permitirá mejorar la calidad de servicio y orientar mejor al turista al momento de elegir.

Hasta el momento, una de las grandes falencias con las que contaría el sector es la falta de preparación de su mano de obra, la que a juicio del presidente de ABIH es cierto, lo que constituiría uno de los “principales cuellos de botella que enfrenta el país”, sobre todo en el manejo de idiomas. Similar apreciación es la que posee Minussi, de Euromonitor, quien destaca como preocupante la falta de un segundo idioma en los trabajadores de la industria hotelera y del turismo brasileño.

No obstante, el gobierno ya está tomando medidas al respecto, dado que también está realizando “inversiones en proyectos de capacitación de personal, incluyendo desde cocineros a gerente de hoteles, con el objeto de aumentar la calidad de servicios y la competitividad en el sector”, detalla Embratur.

Otro de los obstáculos que enfrenta el sector tiene relación con los precios. Según Cassis, “tenemos que ser sensibles a los precios que se piden. Creo que en algunas experiencias anteriores, en otros países, las expectativas eran demasiado altas en relación a los precios, demasiado altos, y esto en épocas de crisis económica a nivel europeo, y en otros países, puede ser un elemento sensible. Creo que el posicionamiento de los precios y de la estrategia de venta y marketing es muy importante”, advierte.

En la misma línea, el presidente de Embratur detalló que “de acuerdo a las investigaciones realizadas durante eventos en Brasil, observamos que el mayor desafío de este sector es el precio”. Por eso, a partir de mediados de agosto de 2012, Embratur controla las tarifas de la red hotelera -afirmó Dino- para levantar información constante. “Crearemos una cámara sectorial que reunirá al sector, con el propósito de analizar los datos recabados al comparar las tarifas de los destinos turísticos brasileños con los hoteles del exterior”, precisa.

Un buen termómetro para los preparativos que se realizan será la Copa de las Confederaciones de fútbol, que se realizará del 15 al 30 de junio de este año en Brasil. Será el momento de potenciar el optimismo brasileño, o de encender las alarmas. Por ahora, en el alegre ambiente brasileño se respira la certeza de que el gobierno tiene claro que la hotelería y el turismo se juegan mucho más que la ocupación para el Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos. En la mesa estará apostado el prestigio a mediano y largo plazo de su imagen país.