Según el comisionado presidencial para la Competitividad y la Inversión, Juan Carlos Paiz, España realiza un esfuerzo por ser el canal que va a unir a Europa con Centroamérica.

España cuenta con inversiones en energía, aseguradoras, infraestructura vial y también tienen interés en invertir en el proyecto del ferrocarril y se ve que en todos los ámbitos que ellos tienen capacidad que desean invertir en Guatemala, agregó Paiz.

Que Guatemala haya sido la sede de la visita del vicepresidente de Estados Unidos, y que se note que la región puede crecer e irradiar confianza a los inversionistas es lo que le abre el camino al país para atraer más inversiones, expuso Paiz.

Sector energético. El comisionado afirmó que Guatemala tiene un portafolio de inversiones que alcanzan los US$9 mil millones, y de esos hay mil US$1 mil 500 millones que son inversiones públicas, pero US$7 mil 500 millones son inversiones privadas. “Casi hay US$6 mil millones en energía. Hay US$4 mil millones en ejecución para la generación eléctrica y más de US$600 millones en distribución de energía y casi US$200 millones en exploración petrolera”, afirmó Paiz.

El sector energético esta llamando la atención de inversionistas, y el proyecto del gasoducto atraerá inversiones que superarán los US$1 mil millones, apuntó.

“El gasoducto va a abrir una gran ventana para que se pueda instalar industria más pesada y se pueda conectar a la industria norteamericana, porque el corredor habrá una carretera de cuatro carriles, un ferrocarril y gasoducto que bajará los costos de energía”, aseveró Paiz.

En la industria de servicios también hay empresas españolas que ya invierten y Guatemala pasó de 10 mil empleos en el 2009 a 35 mil solo en la ciudad de Guatemala relacionados con servicios de exportación. “Esos 35 mil empleos tienen el potencial de ser 150 mil en un plazo de siete años si se mejora en el idioma inglés.

Paiz concluyó que todos los proyectos de inversión en el país tardan de siete a 10 años, y por eso no pueden ser proyectos de ningún partido político, sino de Estado, y deben terminarse lo antes posible para que generen el crecimiento que necesita el país.