La demanda por mineral de hierro desde China, el mayor consumidor mundial, no se ha frenado pese a una ralentización en otras áreas de esa economía, dijo el martes un ejecutivo de la minera brasileña Vale.

Aunque el gobierno chino ha tomado medidas para reducir los créditos y combatir las presiones inflacionarias, los principales trabajos en infraestructura y construcción no se han visto afectados, dijo el presidente de finanzas de Vale, Guilherme Cavalcanti.

El martes, Goldman Sachs dijo en una nota de investigación que había mejorado su pronóstico para los precios del mineral de hierro en China para el 2012 y el 2013 a US$160 y US$145 por tonelada respectivamente, debido a los estrechos fundamentos oferta-demanda.

Anteriormente la previsión era de US$145 y US$110 por tonelada.

Acciones en recuperación. Cavalcanti dijo que las acciones de la compañía deberían recuperarse de las recientes caídas en la demanda china, además de un plan de inversión sostenido bajo el nuevo liderazgo de la compañía.

La acción ha retrocedido desde enero cuando el gobierno brasileño forzó la salida del ex presidente ejecutivo Roger Agnelli, en un esfuerzo por poner a la compañía más en línea con la política pública industrial.

Las acciones de la minera, el mayor productor mundial de mineral de hierro del mundo, subían un 0,2% a 44,86 reales (US$28,03) al inicio de la sesión, pero aún alejadas en más de un 14% de su máximo de 52,94 reales (US$33,08), registrado a comienzos de enero de este año.

La acción ha retrocedido desde enero cuando el gobierno brasileño forzó la salida del ex presidente ejecutivo Roger Agnelli, en un esfuerzo por poner a la compañía más en línea con la política pública industrial.

Nuevo presidente. Murilo Ferreira se convirtió en el nuevo presidente ejecutivo a comienzos de mayo de este año y dijo que no habría cambios en el plan de negocios de la compañía y que trabajaría para mejorar una relación tensa con el gobierno.

Cavalcanti dijo que la entrada de Ferreira era un "signo de estabilidad" para la compañía y que deberían ayudar en la recuperación del precio del papel.

Los inversores y analistas han estado muy preocupados con la intervención del gobierno en la compañía. Temen que mine los balances de Vale, llevando a la firma hacia áreas que no son su negocio principal de minería, pero que son vistas como beneficiosas para la economía general y para el gobierno.