Las recientes alzas de las tasas de interés en China están avivando los temores a una desaceleración más profunda del mayor consumidor de cobre del mundo, pero la demanda sigue sólida y se está recuperando en otros mercados clave como Estados Unidos y Europa.

El banco central chino elevó este martes las tasas de interés por cuarta vez desde octubre, en un intento por contener la inflación, lo que inicialmente deprimió los precios del cobre, aunque las preocupaciones sobre una ajustada oferta del metal terminaron revirtiendo esa tendencia.

"La demanda fundamental sigue estando ahí (en China). La situación crediticia en China, cuando cambia, tiene un efecto de corto plazo, pero la historia de crecimiento subyacente sigue estando ahí", dijo el presidente ejecutivo de Xstrata Copper, Charlie Sartain, en un lateral de la conferencia de cobre CRU en Santiago.

"A nivel internacional, vemos una recuperación en otros mercados menos significativos que China (...) En mercados como Estados Unidos vemos una recuperación", agregó.

El alza de tasas de China destaca la determinación del país de contener la inflación para mantener encarrilada a una de las economías de más rápido crecimiento del mundo.

Sartain espera que la demanda por cobre en Estados Unidos crezca 6% y ve señales de una recuperación en Europa, tras la crisis financiera de 2008.

El consenso entre los ejecutivos de la industria es que la demanda de China seguirá sólida debido a los planes de infraestructura y urbanización de la segunda mayor economía del mundo.

Precio se mantendrá elevado. El precio del cobre subió 31% en 2010 y en febrero alcanzó un máximo histórico de US$10.190 por tonelada. Sin embargo, desde entonces ha caído cerca de 8%, en medio de una débil demanda de China, que consume alrededor de un tercio del cobre mundial.

"El precio está alto y creo que va a continuar así, vemos que algunas minas están acabando su producción en el mundo y el consumo va a aumentar por el crecimiento de China, puede haber nuevamente un aumento", dijo a Reuters Paulo Henrique de Godoy, gerente general de operaciones del departamento de cobre de Vale.

"Tal vez este año veamos el precio volver a subir por encima de los US$10.000" por tonelada, agregó el ejecutivo.

En un mercado que espera un déficit de 444.000 toneladas de cobre en el 2011 y de 184.500 toneladas en 2012, los precios seguirían altos.
Sin embargo, Miguel Angel Durán, presidente de la unidad chilena de Anglo American, dice que los envíos de cobre a China han caído.

"Por ahora es algo que necesitamos monitorear, pero no tengo razones para pensar que sea una preocupación en el largo plazo", dijo Durán.
Algunos temen que los crecientes inventarios que los
inversionistas tienen en su poder como garantía para la toma de préstamos podría reducir significativamente las proyecciones de un déficit de cobre.

Otros argumentan que los mercados se están obsesionando con China y que prefieren un crecimiento económico más lento y sustentable para evitar una burbuja.

Aún así, China sigue siendo el mayor riesgo para el metal rojo. "En el corto plazo, ha sido y seguirá siendo en el futuro cercano el desempeño de China", dijo Richard Adkerson, presidente ejecutivo de la minera estadounidense Freeport-McMoRan Copper & Gold Inc.

"Detrás de China está la economía global y el alza de los precios del petróleo es un factor que afecta a la economía. China hoy consume un 35%-40% del cobre mundial y  genera el crecimiento de esta industria", dijo Adkerson.