Sao Paulo. Un fallo judicial que suspendió la subasta de privatización de seis distribuidoras de Eletrobras que operan en el Norte y Nordeste, prevista para el 26 de julio puede salir del Estado con un gran problema o incluso dar lugar a aumentos arancelarios para todos los consumidores de energía del país, según autoridades y un documento visto por Reuters.

Esto porque la operación de esas distribuidoras ha sido afectada por préstamos de emergencia realizados con recursos de un fondo del sector eléctrico, la llamada Reserva Global de Reversión (RGR), que sólo tuvo fondos programados para apoyar las eléctricas hasta julio, cuando el gobierno esperaba que ya estuvieran bajo nuevos controladores.

El presupuesto programado para los préstamos de la RGR a Eletrobras este año era de 907,8 millones de reales (US$235 millones), hasta julio, pero si fuera necesario mantener a las distribuidoras de la estatal hasta diciembre ese valor subiría a 1.570 millones de reales (US$407 millones), según un documento de la Cámara de Comercialización de Energía Eléctrica (CCEE) visto por Reuters.

Las distribuidoras, que operan en Acre, Alagoas, Amazonas, Roraima, Rondônia y Piauí, ya recibieron un total de 4.400 millones de reales (US$1.142 millones) en préstamos de la RGR desde que Eletrobras decidió no renovar sus contratos de concesión y operarlas en régimen precario hasta la privatización. La regulación definida por el gobierno para viabilizar las financiaciones prevé que las deudas serán eliminadas posteriormente, por el nuevo dueño de las empresas.

"Ni Eletrobras ni la RGR tienen recursos para alimentar a esas distribuidoras. La privatización es la mejor opción y cualquier alternativa es mucho peor para el consumidor, gobierno, y la sociedad, Eletrobras... porque todo el mundo va a pagar la cuenta", dijo a Reuters uno de los directores de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), Tiago, de Barros.

"Ni Eletrobras ni la RGR tienen recursos para alimentar a esas distribuidoras. La privatización es la mejor opción y cualquier alternativa es mucho peor para el consumidor, el gobierno y la sociedad", dijo la Agencia Nacional de Energía Eléctrica.

"Sólo hay recursos de la RGR hasta julio, y tiene que ver si surgen nuevas alternativas, o si las empresas tienen otra forma de financiarse", agregó.

A pesar de que la subasta se produzca en la fecha prevista en julio, ya podría haber cierta falta de caja para bancar a las empresas, ya que la transferencia del control de las compañías es un proceso burocrático que puede llevar algunos meses, explicó a Reuters una fuente del sector eléctrico con conocimiento del asunto.

Así, si la subasta termina postergada, el déficit crecerá y será necesario encontrar alguna nueva fuente de ingresos, ya que otros fondos abastecidos por recursos del sector eléctrico ya tienen el presupuesto todo comprometido o incluso la previsión de déficit para el año, de acuerdo con la segunda fuente, que habló bajo la condición de anonimato debido a la sensibilidad del tema.

Una de las alternativas para resolver la situación sería elevar una carga cobrada en las tarifas de energía, lo que abastecería a la RGR con recursos adicionales.

"En agosto, septiembre, puede ser que ya necesite recurso... podría haber una suplementación, pero no sé de dónde vendría. Si vendría con reajuste de cargo, aporte del Tesoro", explicó la fuente.

Otra alternativa, obviamente, sería que Eletrobras asuma los costos, pero la empresa ya se comprometió junto a sus accionistas a no poner más dinero en las deficitarias distribuidoras.

El Ministerio de Minas y Energía no respondió de inmediato. Eletrobras y la CCEE tampoco pudieron responder de inmediato a cuestionamientos sobre el asunto.

Las distribuidoras de Eletrobras en el Norte y Nordeste fueron "federalizadas" en los años 90 bajo la promesa de que serían privatizadas posteriormente, pero el proceso de desestatización había sido abandonado desde entonces, hasta una reanudación en el gobierno del presidente Michel Temer.

Sólo en el primer trimestre de este año, esas eléctricas sumaron una pérdida de 1.900 millones de reales (US$493 millones), lo que prácticamente consumió todo el resultado positivo de los demás activos del gigante Eletrobras, que cerró el período con un beneficio neto de 56 millones de reales (US$14,5 millones).