Asunción. Los directivos de la empresa paraguaya Ingelmec, ingenieros Miguel Morro y Waldo Fernández, denunciaron maniobras de funcionarios de la Itaipú en una licitación internacional a fin de favorecer a una firma brasileña.

Dicen que el ente proporcionó certificado omitiendo datos cruciales que iban a beneficiar a la afectada, y accionarán ante los estrados judiciales para reclamar lo que consideran una injusticia.

Según los documentos arrimados por los representantes de Ingelmec, en marzo de este año la Itaipú lanzó la licitación pública internacional AC-1184-10, para el sistema de balizamiento del área restringida a la navegación en el lago de Itaipú, aguas arriba y aguas abajo del río Paraná, en la central hidroeléctrica.

En el pliego de bases exige la presentación de una certificación de la empresa, que contrató los servicios de la firma oferente para un trabajo similar. Ingelmec solicita a la central hidroeléctrica el documento con los datos del contrato 4227/92, a fin de adjuntarlo a su oferta para licitación en referencia.

Ante la tardanza en la emisión del certificado, la empresa presentó otra solicitud el 5 de abril. La nota iba dirigida al director paraguayo, Gustavo Codas. El 18 de ese mismo mes, la entidad emitió el certificado, pero de manera incompleta, pues solo una parte de los trabajos realizados fue citada en el documento.

Unos días después, el 26 de abril, se realizó la apertura de sobres, con la participación de siete oferentes, seis paraguayos y un brasileño.

Como el certificado de la Itaipú fue incompleto, Ingelmec decidió adjuntar a la oferta el contrato del año 1992, a fin de dejar constancia de que, efectivamente, había ejecutado el mismo trabajo que era objeto de la licitación.

El 27 de julio, la entidad informó a la empresa que había sido descalificada, al igual que las otras cinco oferentes. En su caso, debido a la falta de experiencia que no pudo ser certificada por la entidad, a pesar de que Ingelmec había sido contratada 19 años atrás para realizar el mismo trabajo.

Los directivos de la empresa acusan de esta maniobra para favorecer a la empresa brasileña Coral, retaceando información que le convenía, al responsable de la Comisión Permanente de Licitación y Negocio de la central hidroeléctrica.

En agosto se realizó el repechaje. Para esa fecha, la central había entregado un nuevo certificado a Ingelmec, con algunas modificaciones, pero seguía siendo insuficiente, y mucho menos serviría para el repechaje.

Los directivos de la empresa presentaron un recurso administrativo para reclamar, una vez más, su participación en la licitación, por considerar que está plenamente habilitada para ello. Sin embargo, la central ratificó que la firma había quedado descalificada por no contar con la experiencia exigida en el pliego de bases.

Ante esta situación, los directivos de la empresa anuncian que recurrirán ante los estrados judiciales para reclamar una situación que consideran irregular y arbitraria, puesto que la misma entidad que le había contratado para realizar ese mismo servicio había proporcionado datos incompletos, con el propósito de dejarla fuera de la convocatoria.