Bogotá. El derrame de crudo que desde comienzos de este mes ocasiona una emergencia ambiental en una zona del noreste de Colombia ha provocado la muerte de 2.400 animales de diversas especies, informó este lunes una fuente oficial.

Según la directora de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), Claudia González, entre las especies afectadas figuran peces, aves y reptiles cuyo hábitat está en una extensa zona del departamento de Santander donde quebradas y ríos han sido afectados por la presencia de petróleo.

González expresó que los trabajadores que atienden la emergencia han encontrado 2.400 animales muertos y rescatado a cerca de 1.300. Además, 1.080 árboles de distintas especies han sido afectados por el combustible.

Asimismo, integrantes de unas 70 familias que viven en la región han recibido atención médica por malestares como vómito, dolor de cabeza y mareo.

La mancha de crudo alcanza una extensión de 24 kilómetros en la quebrada Lizama y 20 kilómetros en el río Sogamoso. En total se han derramado 600 barriles de crudo.

El gobernador de Santander responsabiliza a Ecopetrol. El gobernador de Santander, Didier Tavera, ha responsabilizado del hecho a la estatal petrolera Ecopetrol por una supuesta tardanza para iniciar los trabajos de contención de la mancha. Tavera dijo que la empresa debe resarcir a la región con la siembra de no menos de 3.000 árboles e inversiones para recuperar la pesca en las fuentes de agua afectadas.

Ecopetrol sostiene que el avance del crudo se podrá controlar definitivamente en dos semanas con la instalación de dispositivos que deben llegar de Estados Unidos. El presidente de la petrolera, Felipe Bayón, dijo que se trata de una torre de mantenimiento de pozos con la que se espera superar el problema.

El derrame se presentó en un pozo ubicado en el caserío de La Lizama, próximo a la ciudad de Barrancabermeja, en el cual hace varios meses terminaron los trabajos de exploración de Ecopetrol.

Algunas investigaciones indican que el derrame se habría producido por movimientos telúricos subterráneos, pero medios locales de prensa coinciden en que puede tratarse de un deficiente procedimiento para sellar un pozo cuya producción ha cesado.

El ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo, dijo que el Gobierno investiga el caso para determinar si el pozo no fue bien sellado.