Robert, EE.UU. La enorme mancha del derrame de crudo en el Golfo de México amenazaba este lunes las costas de Luisiana, mientras la petrolera BP Plc informó que trataría de colocar sobre la fuga de su pozo una cúpula más pequeña a la que trató de instalar antes.

Helicópteros de la Guardia Costera se estaban preparando para lanzar arena sobre las playas de islas cercanas en un intento por evitar que el crudo alcance las frágiles marismas.

"Es más fácil limpiar el petróleo en una playa que en una marisma", dijo a Reuters el portavoz de la parroquia Lafourche en Luisiana, Brennan Matherne.

El objetivo era tratar de usar una barrera de 25 kilómetros en la orilla de las playas como una protección natural para los humedales más vulnerables, agregó Matherne.

Los temores sobre una catástrofe ambiental y económica prolongada para la costa estadounidense del Golfo se incrementaban después del fracaso el fin de semana de una maniobra para contener el derrame, que podría convertirse en el peor de la historia de Estados Unidos.

Se ha proyectado que la mancha de petróleo, provocada por una fuga en un pozo submarino de BP, se dirigirá hacia el oeste, ha alimentado los temores de un impacto en las zonas ricas en pesca de camarones, ostras, cangrejos y langostas, e incluso que afecte las vías de navegación de la costa de Luisiana.

Nuevo intento para contener filtración. BP Plc intentará colocar un contenedor más pequeño sobre el pozo de petróleo dañado, después de que una acumulación de gas cristalizado frustró un intento inicial de instalar una gran cúpula de contención sobre la fuga.

El presidente ejecutivo de la firma, Tony Hayward, aseguró a periodistas que el domo podría ser instalado dentro de 72 horas.

El objetivo sería llevar el petróleo capturado a un barco en la superficie.

"Habrá menos agua de mar en la cúpula más pequeña y por lo tanto menos probabilidad de formación de hidratos", dijo Hayward en la sede estadounidense de la compañía, en Houston.

La firma también está vertiendo diluyentes químicos en el pozo dañado, una operación que el ejecutivo aseguró estaba mostrando algunos resultados. Del pozo está fluyendo un estimado de 5.000 barriles de petróleo por día hacia el Golfo.

El derrame amenaza con ser un desastre ecológico para playas, refugios de vida natural y zonas de pesca en cuatro estados. Además obligó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a replantearse planes para abrir más aguas a la perforación en busca de crudo.

Otras opciones incluyen tratar de bloquear el preventor de reventones fallado del pozo con un elemento de caucho u otros materiales, o ubicar una nueva válvula o preventor. BP también está perforando un pozo de alivio para detener la salida de petróleo, pero la tarea tomará de dos a tres meses.

Costos: US$350 milones. BP ha gastado US$350 millones en costos hasta ahora por el derrame, sugiriendo que la cuenta final podría ser mucho mayor de lo que muchos analistas predijeron.

Hayward dijo que una investigación sobre el incidente revelará qué pasó antes de que el pozo explote. Probablemente también se diseñarán nuevas medidas para controlar las explosiones tras la investigación.

El ejecutivo rechazó que BP, una de las compañías de petróleo más grande del mundo, estaba mal preparada para hacer frente al incidente.

"Francamente, (la respuesta de la empresa) ha sido mucho más eficaz que cualquier respuesta hasta el momento en términos de contención en mar adentro y en prevenir que el petróleo llegue a la costa. Eso es un hecho", dijo. "Este es la mayor y más completa respuesta ante derrames que se ha montado en la industria de petróleo y gas de Estados Unidos", agregó.

Las acciones de BP cayeron cerca del 1%, detrás de una subida del índice de Petróleo y Gas de STOXX Europe 600.

Los títulos de BP han perdido casi un 15% desde que la plataforma Deepwater Horizon explotó y se incendió a mediados de abril, matando a once trabajadores.

El Puerto Petrolero Costas Afuera de Luisiana (LOOP), la única terminal de crudo en aguas profundas ubicado en el suroeste de Nueva Orleans, dijo este lunes que no espera ningún impacto a sus operaciones por la mancha de petróleo.

"LOOP ha visto algunos visos del derrame de petróleo en su terminal marítimo pero no ha impactado en nuestras operaciones", dijo la portavoz Barb Hestermann en un correo electrónico.

El grupo ambiental Greenpeace emitió un reporte no confirmado el domingo por la noche que dijo que trazas de petróleo habían sido halladas en tierra en Port Eads, el punto más sureño de Luisiana, que es accesible sólo por barco o helicóptero.

Estado de emergencia. Un pronóstico de 24 horas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica dijo que los vientos podían empujar al petróleo a tierra en el delta del Misisipi, Breton Sound, las islas Chandeleur y áreas directamente al norte.

El domingo se declaró el estado de emergencia en los distritos de Lafourche en Luisiana, al oeste del delta del Misisipi, donde ya se realiza entrenamiento para enseñar a los pescadores locales a desplegar las barreras y para asistir a los contratistas que luchan contra el derrame.

La pesca está suspendida en partes de aguas del Golfo y gran parte de la costa de Luisiana. Muchos turistas se han alejado atemorizados por reportes de aguas rojizas y pútridas, aunque la costa aún no está afectada.

"Me pone tan triste. Uno da tantas cosas por sentado: una hermosa playa, camarones frescos cada vez que lo desee. Es muy frustrante que no haya respuesta para ello", dijo el residente de la isla de Dauphin Joyce Carroll.

La firma de inversiones, Bernstein, ha estimado un impacto potencial de US$2.500 millones en la industria pesquera de Luisiana por el derrame.

Importantes funcionarios de BP y de algunas de las otras compañías asociadas con la plataforma Deepwater Horizon se espera que contesten interrogatorios en audiencias del Congreso el martes y miércoles.

La Guardia Costera de Estados Unidos y el Servicio de Manejo de Minerales de Estados Unidos también planean una investigación por el hundimiento de la plataforma de perforación, que comienza el martes en Kenner, Luisiana.