Lima. A fin de evitar la deforestación del país y consolidar un sector agrario “bajo en emisiones de carbono” y que a la vez resulte “competitivo, rentable y sostenible”, el Ministerio de Agricultura desarrolla Acciones Naciones Apropiadas de Mitigación de los efectos del cambio climático (NAMAs), explicó el titular de este sector, Juan Manuel Benítez, ante la COP20.

De igual manera, se está desarrollando un proceso de modernización de los pequeños agricultores, para disminuir la depredación de bosques. “Hemos decidido promover un nuevo pacto de convivencia entre la agricultura y bosque”, manifestó.

Ante un grupo de delegados de diversos países reunidos en la COP20, el funcionario indicó que la política agrícola del Perú está alineando en esa dirección, fortaleciendo la institucionalidad.

Explicó que la política forestal del país comprende la promoción del manejo integral y sostenible de los bosques naturales, impulsa la creación de bosques a través de incentivos a las plantaciones forestales y la lucha contra la deforestación.

Respecto a la deforestación, dijo que “se ha decidido emprender la reforma de la pequeña agricultura y mejorar la competitividad de los agricultores”.

Benítes destacó el esfuerzo del gobierno peruano de crear el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), entidad encargada de desarrollar planes de gestión sostenible para el manejo de los bosques y sus recursos.

“Bosques productivos para la vida es lo que propone el Serfor”, señaló el funcionario. Destacó, en tal sentido, que en dichos ámbitos naturales no solo hay que tener en cuenta los recursos maderables y no maderables sino también su condición de “despensas de alimentos, medicinas y banco genético”.

Más productivo y con menos impacto

En su alocución, Benites detalló que la aplicación de las acciones catalogadas como NAMAs tiene como objetivo “generar instrumentos que permitan a los agricultores producir más, pero con menor impacto ambiental”.

Este proceso se viene aplicando en la producción de cacao y café, y de palma aceitera, explicó el ministro.

“Nos hemos propuesto un sistema que consiste en combinar con éxito las plantaciones forestales con las agrarias”, recalcó.

Puso como ejemplo el caso de un agricultor de café que actualmente produce quince quintales de café por hectárea, pero que podría llegar a los 100 quintales.

Esto se logrará a través del uso eficiente de agua, fertilizantes orgánicos y utilizando semillas certificadas, apuntó.