Acentuando su mayor dependencia por las importaciones de diesel oil desde Venezuela, Bolivia incrementó su deuda con dicho país por ese concepto en 27,45% al pasar desde 2008 de un déficit de US$229,5 millones a un saldo negativo de US$292,5 millones en 2009.  

La razón del incremento de la deuda es la mayor demanda del mercado interno por el carburante, del que Bolivia es un productor deficitario. La demanda mensual por el diesel oil son 100.000 metros cúbicos, que se cubren con importaciones en un 50%.

Bolivia importa diesel oil debido a que las refinerías Gualberto Villarroel (Cochabamba) y Guillermo Elder Bell (Santa Cruz) no pueden producir todo el carburante que demanda el mercado interno, ya que el petróleo que se extrae en el país es liviano.

Incremento de deuda externa. De acuerdo al Banco Central de Bolivia (BCB), la deuda externa del país se incrementó en US$146 millones y uno de los factores incidentes fueron las mayores importaciones de diesel oil desde Venezuela, según La Razón.

Estos dineros, señala el BCB, “fueron destinados a proyectos de infraestructura e importación de diesel".

Un informe de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos (CBH), publicado en agosto de 2009, daba cuenta que las importaciones de combustibles líquidos, compuestos principalmente por diesel oil y a partir del 2009, de gasolina especial, pasaron de 5.484 barriles por día el 2004 a 11.583 barriles diarios.

El mismo documento establece que el mercado interno de Bolivia depende en casi un 25% de las importaciones, acompañado de un proceso de caída en la producción de petróleo, condensados (hidrocarburos líquidos en las reservas de gas natural) y gasolina natural de 50.756 barriles el 2005 a sólo 41.028 barriles el año 2009.