México. Los diputados mexicanos aprobaron este miércoles las leyes que abren el campo de la generación eléctrica al sector privado, pero incluyeron cambios para dar mayores garantías a los propietarios de tierras que pueden resultar afectados por los proyectos.

Las modificaciones fueron incorporadas en la Ley de la Industria Eléctrica a propuesta del diputado Marco Antonio Bernal, del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), en una sesión que concluyó la madrugada de este miércoes tras 14 horas de debate.

El texto, que incluye la Ley de Energía Geotérmica y reformas a la Ley de Aguas Nacionales, deberá regresar a la Cámara alta debido a los cambios realizados.

Entre ellos, figuran las obligaciones que tendrán los interesados en desarrollar proyectos de infraestructura en el sector, como informar a los propietarios de terrenos sobre posibles afectaciones y beneficios a raíz de la ejecución del proyecto.

Además, se establece que la contraprestación que se pacte deberá ser idónea para el desarrollo del proyecto en cuestión y para las necesidades de las partes.

El proyecto busca detonar la llegada inversiones y tecnologías a un sector que enfrenta enormes retos para su modernización, y asegurar el abasto a largo plazo en un contexto de transición energética global y nuevas condiciones de mercado.

"Queda clara la responsabilidad de las autoridades garantes del proceso de negociación para la ocupación o afectación superficial de terrenos en los que se ubicarían proyectos de infraestructura", explicó el diputado José Luis Flores Méndez (PRI) durante la sesión.

Las otras dos iniciativas fueron aprobadas sin cambios, a pesar de que los partidos de izquierda presentaron numerosas propuestas de modificación, que fueron rechazadas por la mayoría oficialista con el apoyo del conservador Partido Acción Nacional, el Verde Ecologista y Nueva Alianza.

Este dictamen, aprobado anoche en lo general y hoy en lo particular, es el segundo sobre las leyes reglamentarias en materia energética que aborda el pleno de la Cámara de Diputados durante el periodo extraordinario de sesiones que arrancó el lunes pasado.

El proyecto busca detonar la llegada inversiones y tecnologías a un sector que enfrenta enormes retos para su modernización, y asegurar el abasto a largo plazo en un contexto de transición energética global y nuevas condiciones de mercado.

El documento expide el ordenamiento que regulará la planeación y el control del Sistema Eléctrico Nacional, permite la participación de particulares en la generación del sector y establece que la transmisión y distribución de la energía eléctrica quedarán reservadas al Estado.

Además, crea el marco para regular el aprovechamiento y explotación de los yacimientos geotérmicos para la generación de energía eléctrica y la participación del sector privado en estas actividades, con el fin de contribuir a la diversificación y la seguridad energéticas.

La discusión de la legislación energética se lleva a cabo en un periodo extraordinario de la Cámara baja que se prevé concluya a finales de esta semana con la aprobación de seis dictámenes, cuatro enviados por el Senado y dos más sobre temas fiscales en energía que aún deberán pasar por la Cámara alta.