Compañías agrícolas del mundo, como la suiza Syngenta, están convencidas de que el reto de alimentar a una población mundial creciente es una gran oportunidad. Y es por esta razón que la firma desde hace años volcó sus esfuerzos a la investigación y a la tecnología aplicados a la producción sostenible de alimentos.

El director de Syngenta para la zona norte de Latinoamérica, Rafael del Río, contó que está convencido de que Latinoamérica debe aprovechar su cuarto de hora para modernizar su producción agrícola y unirse más a la creciente dinámica de producción alimentaria. Además, indicó que Colombia tiene opciones de jugar como los grandes del continente —Brasil y Argentina—.

Sin embargo, señaló que el país debe actualizar sus normas sanitarias y fitosanitarias para no poner barreras a los nuevos desarrollos agropecuarios que ya comienzan a verse en regiones del país como los Llanos Orientales.

- El mundo se preocupa por su futuro alimentario. ¿Cómo está enfocado el negocio de la firma?

- "La gran preocupación de Syngenta está a 2050, donde se estima tener una población de 9 mil millones de personas. Habrá probablemente escasez de agua y, con toda certeza, no existirá tierra suficiente para producir. Entonces, estamos buscando tecnologías para producir más. ¿Cómo lograr producir para 2050 lo requerido de manera sostenible? Con menos recursos. Hemos focalizado allí todas nuestras soluciones y por eso nos estamos integrando; es la única manera de proveer a una población creciente con recursos decrecientes".

- En esta época de volatilidad en ‘commodities’, ¿cómo puede aprovecharlo Latinoamérica?

- "La oportunidad radica en tecnología. Cuando hay escasez, la única manera de que los precios bajen es que haya mayor oferta y esto se logra incrementando los rendimientos. No hay otra manera diferente que no sea con tecnología; esta es la que trae un aumento en la calidad de los alimentos y nos permite tener certeza de que vamos a poder cosechar. Latinoamérica tiene que incorporar tecnología a una mayor velocidad de forma segura".

- ¿A cuánto asciende la inversión tecnológica de la empresa y cuáles han sido sus resultados?

- "El monto es muy alto (US$1 billón) porque cada día es más difícil encontrar cosas innovadoras y que generen valor. Cada día hay más tecnologías que nos permite entender que los productos sean más favorables para el medio ambiente; eso encarece mucho la investigación".

- ¿Qué tan clara es la oportunidad de que Colombia sea parte del abastecimiento mundial?

- "El país está en un punto para ser un jugador importante en la agricultura. Segundo, tiene gran tamaño dentro de los países del continente, lo cual le va a permitir tener un volumen importante. En materia de superficie, tiene un espacio significativo para incorporar más agricultura y es a la altillanura donde están llegando empresas locales y extranjeras.

Ya tenemos empresas como Aliar y Cargill que están produciendo maíz, soya y algodón a una escala mayor. Colombia tiene futuro, pero debe que actualizar las normas fitosanitarias de acuerdo con lo pactado en los tratados de libre comercio.

Lo que va a pasar es que al no actualizar las normas, eso puede convertirse en una barrera. Colombia tiene ese gran trabajo y hay que abrir el espacio para que la tecnología entre a gran velocidad y ayude a formar un país exportador".

- En tiempos de crisis mundial, ¿no ha caído la rentabilidad del negocio para la compañía?

- "Se puede decir que el año pasado Syngenta pasó los US$13 billones en ventas, un aumento importante. En 2012 estamos creciendo por encima de 2011. La salida del agro está en la tecnología y un agricultor que quiera desempeñarse bien ve en Syngenta un buen aliado".

- La empresa está concentrada en ‘commodities’. ¿Qué otros cultivos pueden traer nuevos desarrollos tecnológicos?

- "Existen cultivos más locales que nos interesan, como el café. Nosotros en Colombia, sin temor a equivocarnos, somos la empresa que ha puesto más tecnología al sector cafetero. Estamos buscando rentabilidad y control, e investigamos para que el café colombiano sea más productivo. Otro cultivo en nuestra región es el arroz; es importante pero le falta tecnología. La estamos trayendo de otros países para ver cómo se adapta en Colombia. También, de nuestro interés es el banano, que aunque no es global, es importante para países como Ecuador".

- ¿Qué oportunidades hay en medio de la recuperación cafetera?

- "Me enamoré del café colombiano, pero quedé sorprendido de la falta de tecnología que tiene. Colombia puede retomar el liderazgo que tenía, pero tiene que incorporarla. Hoy, el cafetal requiere de ello, tenemos la tecnología y estamos trabajando con la Federación Nacional de Cafeteros. Países como Perú, Vietnam y Brasil están corriendo mientras que Colombia va caminando".