Pekín. El diseñador chino Chen Jianjun, junto a un equipo de ingenieros y científicos asiáticos, desarrollaron un innovador sistema ferroviario que permite obviar las paradas en las distintas estaciones para recoger pasajeros, ganando un valioso tiempo que acorta la duración de los viajes.

Para ello, se emplea una plataforma móvil colocada en la estación con los pasajeros ya ubicados, la cual se acopla al tren cuando el mismo pasa por la parada, sin necesitar que la formación se detenga. Estos adelantos transforman a China en referente mundial en sistemas ferroviarios de última tecnología.

El proyecto, difundido por el diario Taiwan Headlines, se trata por ahora solamente de un concepto, pero indudablemente su desarrollo podría significar un nuevo paradigma en el mundo del transporte ferroviario, consingó Tendencias 21.

El nuevo sistema apunta a eliminar el tiempo perdido en las paradas que, de acuerdo a las estadísticas oscila entre los 10 y 20 minutos por estación. En el caso de los trayectos largos y con muchas paradas, la llegada del tren a destino se retrasa fuertemente por esta razón, y hasta hoy parecía imposible una solución para este problema.

Sin embargo, los científicos chinos creen posible diseñar un tren capaz de recoger pasajeros sin que sea necesario detener la formación en cada parada. El equipo dirigido por Jianjun calculó que la duración del trayecto Pekín-Guangzhou, que insume 2.475 kilómetros de recorrido y 30 paradas, podría agilizarse en dos horas y media con respecto al tiempo que insume actualmente.

¿Cómo funciona el nuevo sistema? Básicamente, consigue que los pasajeros suban al tren sin que el mismo se detenga, mediante el uso de una plataforma móvil que se incorpora a la formación cuando la misma está en movimiento y pasa por el lugar. La plataforma es similar a los restantes vagones del tren, y en ella se ubican los pasajeros dispuestos a abordar el servicio.

Cuando el tren se acerca a la estación, la mencionada plataforma acelera hasta lograr igualar la velocidad del convoy. En ese momento, los pasajeros se incorporan a la formación en movimiento. Por otro lado, el sistema también sirve para hacer descender a los pasajeros que viajen hasta alguna de las paradas previas al destino final.

Esto se logra mediante el abandono de la plataforma recogida en la estación anterior, en la cual se ubican los usuarios dispuestos a descender. Una vez aislada de la formación, la plataforma va perdiendo velocidad hasta permitir que los pasajeros desciendan. Al mismo tiempo, los servicios que se trasladan en sentido inverso van regresando las plataformas a las estaciones originales, garantizando así la efectividad del sistema.

Sin embargo, aunque aún requiere de profundos estudios para poder ser puesto en práctica, es imposible no destacar la utilidad que supondría y el avance que significaría para los sistemas ferroviarios de alta velocidad. Quizás el mayor inconveniente sería el económico, porque obligaría a encarar la reforma de todos los trenes y estaciones interesadas en incorporar la nueva tecnología.