Madrid. La división de vehículos industriales de Volkswagen obtuvo el año pasado un beneficio operativo (propio de la actividad ordinaria) de 421 millones de euros (US$544,4 millones), un 6,1% inferior a los 449 millones del ejercicio precedente.

La marca automovilística alemana informa de una facturación en el ejercicio completo de 9.450 millones de euros (US$12.220 millones) que, frente a los 8.985 millones de un año antes, supone un crecimiento del 5,2%.

Las ventas de vehículos sumaron la cifra récord de 550.370 unidades, por las 528.900 de 2011, lo que implica un crecimiento del 4,1%.

Por modelos, el pick up Amarok registró un crecimiento del 26,7% (84.100 unidades), el Crafter del 24% (49.200), el T5 del 2,9% (160.300) y las del Caddy bajaron un 5,9% (151.100).

Los mercados de Europa del Este y de las regiones de Sudamérica y Asia-Pacífico impulsaron el crecimiento registrado por la marca, mientras que en Europa Occidental presentaron un retroceso interanual del 1,8%.