Bogotá. Felipe Bayón, presidente de Ecopetrol, anunció este viernes que la compañía ya se encuentra en proceso de traer equipos especializados para superar la emergencia causada por el derrame de crudo en el pozo La Lizama 158, en Barrancabermeja.

Las acciones de la compañía están encaminadas, principalmente, a liberar presión en el yacimiento, pues el exceso de este factor parece haber dado inicio a la emergencia, de acuerdo con el ingeniero Nicolás Santos, director de la Escuela de Petróleos de la Universidad Industrial de Santander (UIS). Aún no se conoce por qué se presentó el exceso de presión.

De acuerdo con Bayón, Ecopetrol se encuentra trabajando en tres frentes para detener la emergencia. La primera es aliviar la presión en la cabeza del pozo, para lo cual tiene una unidad de tubería continua “para poder tomar registros y tener acceso al pozo”, dijo el ejecutivo.

Así mismo, Lizama ya está conectado a otras instalaciones de la zona, lo que ha permitido bajar la presión de 780 PSI a 400. “Hoy estamos terminando de instalar un equipo de prueba para bajar a 200 PSI. Esto es importante porque permite producir el hidrocarburo a las instalaciones que tenemos y que no siga emanando por el afloramiento”, dijo Bayón.

La segunda acción es la instalación de una máquina que será traída desde Houston (EE.UU.), que permitirá reparar mecánicamente el pozo y frenar el flujo de crudo que está saliendo de éste. El equipo se llama snubbing unit y, de acuerdo con Bayón, debe estar en La Lizama 158 entre miércoles y jueves de la próxima semana.

La compañía ha instalado, en 14 sitios, barreras, equipos y piscinas para evitar una mayor dispersión del crudo en los cuerpos de agua de la zona.

Y la tercera es la perforación, con un taladro especializado que será trasladado desde otra instalación de Ecopetrol, para realizar un pozo de alivio “paralelo al 158, lo que nos permite interceptar el hidrocarburo y matar, desde el subsuelo, el pozo”, en palabras de Bayón, quien recalcó que “en Ecopetrol estamos comprometidos con solucionar esta emergencia”.

La compañía ha instalado, en 14 sitios, barreras, equipos y piscinas para evitar una mayor dispersión del crudo en los cuerpos de agua de la zona.

De acuerdo con el ingeniero Santos, la solución de Ecopetrol para la emergencia es “lógica, pues es quitarle presión en cabeza al pozo”.

Esta semana, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) anunció que se abrirá una investigación formal contra Ecopetrol. De acuerdo con Claudia González, directora de esta entidad, se expedirán dos actos administrativos: uno referente al origen del derrame y otro sobre el monitoreo de la contingencia.

Por su parte el ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo, explicó en una declaración pública que ya se abrió la investigación para “establecer por qué se llegó a esa causa de aparente perdida de integridad del pozo”.

Asamblea de accionistas. En medio de esta emergencia, Ecopetrol celebró este viernes su asamblea de accionistas, en la cual éstos aprobaron el plan de dividendos que presentó la junta directiva de la compañía, según el cual se pagará $89 (US$0,031) por cada acción. 

En total, la compañía entregara $3,6 billones (US$1.259 millones) en dividendos, la vasta mayoría ($3,2 billones, unos US$1.119 millones) va para la Nación, que es el mayor accionista de la petrolera.

El dinero restante se dividirá entre unos 341.000 accionistas minoritarios que tiene la compañía y el pago para éstos se hará en un solo momento, el 19 de abril, según quedó aprobado en la junta de este viernes.

Los dividendos de la Nación le serán entregados en dos contados: el 19 de abril y el 17 de septiembre.

Durante la asamblea, el presidente de la compañía, Felipe Bayón, resaltó que las arcas públicas recibirán $13,5 billones de parte de Ecopetrol, que corresponden a dividendos, impuestos y regalías.

Los dividendos que serán entregados a los accionistas son casi cuatro veces mayores a los entregados en 2017 ($23 por acción) gracias a los buenos precios internacionales del petróleo, un sector que muestra señales de haber entrado en una senda estable de recuperación. Entre 2008 y 2018, la compañía ha repartido cerca de $68 billones de pesos entre sus accionistas.

Además de aprobar la entrega de dividendos, en la junta también se aprobaron algunas modificaciones a los estatutos de la compañía, la principal de éstas fue el aumento del periodo de ejercicio del cargo para miembros de la junta directiva de la compañía y el revisor fiscal.

Los accionistas minoritarios también se quejaron por los costos que cobran las comisionistas de bolsa por manejar las acciones que tienen en la empresa y que, en muchos casos, son pequeñas participaciones. Ya en noviembre del año pasado, Juan Pablo Córdoba, presidente de la Bolsa de Valores había dicho que “hay una propuesta para mejorar el servicio y la atención a los pequeños inversionistas. Ha habido quejas en el mercado porque invitamos a un montón de personas a vincularse a la empresa, a vincularse a Ecopetrol, pero realmente el mercado (bursátil) no estaba adecuado para atender a todos estos inversionistas”.