El analista económico, Jorge Kalil, consideró este lunes que hay buenos argumentos para el incremento del llamado impuesto "verde", aunque con ello "comienzan otro tipo de malestares", dijo.

El presidente de la República, Rafael Correa, anunció este fin de semana la eliminación del subsidio de la tarifa eléctrica a quienes consumen más de 500 kilovatios de hora al mes, a partir del 1 de julio.

Sobre esta última medida, según el gobierno, solo afectará al 2,4% de la población, que corresponde al sector más rico del país.

Para Kalil, no se garantiza que a futuro la medida incluya no solo a quienes consumen más de 500 kilovatios, sino a las personas que usen más de 400 kilovatios. 

"Quien da garantías de que una política de tener impuesto... el día de mañana el número de kilovatios a consumir no vaya a bajar y comience a afectar a personas que no son tan pudientes", cuestionó.

Ya en mayo, el presidente anunció la reforma tributaria que consiste en tres puntos básicos: impuestos a las bebidas alcohólicas, a los cigarrillos y un impuesto verde a los vehículos que castiga la contaminación ambiental.

Sobre el impuesto a los vehículos más caros, Kalil señaló que 

la industria automotriz y los usuarios se tendrán que adaptar a los impuestos que se impondrán, pero el problema es la forma del impuesto, que es permanente.

No obstante, indicó que el aumento puede no afectar a las personas de escasos recursos que compran automotores viejos a menos precio; pero que son precisamente estos vehículos los que más contaminan al ambiente.