Quito. La Superintendencia de Control del Poder de Mercado dio a conocer los resultados del estudio sobre el sector farmacéutico en el Ecuador, que muestra indicios de posibles conductas anticompetitivas como operaciones de concentración no autorizadas, abuso de poder de mercado y prácticas y acuerdos restrictivos.

En rueda de prensa, Cristian Ruiz, intendente de Abogacía de la Competencia, explicó que para corregir estas conductas se expedirá, en los próximos días, el ‘Manual de Buenas Prácticas Comerciales para los Establecimientos Farmacéuticos’.

Ruiz indicó que desde este lunes empieza el proceso de socialización de dicho manual. “Lo vamos a ir puliendo con los operadores farmacéuticos y con las instituciones del Estado. Ya hemos socializado con el Ministerio de Salud, con la Asamblea Nacional y estamos en proceso de socializar con todo el nivel estatal. Justamente hoy estábamos socializando con el IESS, de quienes tenemos comentarios que van a estar dentro de este manual”, explicó.

“El manual no es sancionatorio. El fin de la Superintendencia es controlar la competencia leal en el mercado. Lo que si vamos es a regular el sistema de distribución en todo el nivel de la cadena”, aclaró Ruiz.

Eduardo Esparza, director nacional de Promoción de Competencias, habló sobre algunas de las conductas anticompetitivas que fueron detectadas gracias al estudio. Una de ellas es que hay operadores económicos que se encuentran integrados tanto vertical como horizontalmente.

De forma vertical las empresas abarcan toda la cadena de distribución de los medicamentos, es decir son fabricantes, distribuidores y también tienen farmacias para vender. Asimismo, a nivel horizontal compiten con marcas propias. Tienen una marca X y Y para diferentes estratos de la sociedad y compiten entre ellos a pesar de formar parte de la misma empresa.

Según Esparza, también se detectaron acuerdos y prácticas restrictivas que perjudican sobre todo a las pequeñas farmacias y que conducen a una relación de dependencia económica. Esto sucede por ejemplo con las empresas distribuidoras que solo venden medicinas a sus propias farmacias y no a la competencia.

“No existe una competencia justa y eso es lo que se pretende corregir con este manual (…) Este tipo de herramientas tratan de promover que los operadores económicos corrijan sus prácticas antes de iniciar cualquier procedimiento de sanción, que también nos faculta la ley”, dijo Esparza.

Junto a este manual, la Superintendencia también promueve el proyecto de 'Código de Ética de los establecimientos farmacéuticos integrados verticalmente'.

Para ello se ha convocado a los operadores económicos del sector farmacéutico Holding Grupo Difare, Coorporación Grupo Fybeca, Quifatex, Leterago del Ecuador y Farmaenlace a la socialización de dicho proyecto. En la convocatoria también se incluye a los que han incumplido la normativa establecida en la Ley Orgánica de Regulación y Control del Poder de Mercado.

El Código de Ética compromete a los operadores con el comercio justo y transparente y promueve que se eviten las conductas que infringen la ley. El proyecto está publicado en la página web de la Superintendencia.

El objetivo es que los operadores concurran voluntariamente a este Organismo técnico de control y presenten propuestas de compromisos de cese con el fin de evitar ser sancionados, puntualizó el funcionario.