Quito. Los banqueros privados preparan un pronunciamiento escrito para esta semana, ante el anuncio del presidente Rafael Correa de que usará US$350 millones de las utilidades del sistema financiero para incrementar el bono de desarrollo humano, desde enero del próximo año, a US$50.

"No voy a permitir que se clientelice políticamente a los más pobres de mi patria. Viene el banquero (Guillermo Lasso) a decir que va a subir a US$50 el bono de desarrollo humano con un impacto de US$323 millones y dice que lo va a financiar disminuyendo la propaganda oficial.... Como ahora hay consenso (con Lasso), desde enero lo subimos a US$50. ¿Cómo lo vamos a financiar? con los US$300 millones que ganó la banca el año pasado", dijo el primer mandatario el sábado pasado, en su enlace de medios.

El mandatario anticipó que "diseña el programa para definir el mecanismo de traspaso de los excedentes de la banca privada a los más pobres. Y banquero que no quiera no se preocupe le compramos su banco y nacionalizamos la banca".

Los banqueros no han querido pronunciarse públicamente sobre esta medida del gobierno, y a través de un vocero, sólo anticiparon que analizan el discurso presidencial por responsabilidad con los clientes del sistema financiero luego de una reunión privada, porque "el tema es delicado".

Guillermo Lasso, precandidato presidencial de CREO, dijo en entrevista con Ecuavisa, que el incremento del bono que él propuso era con los US$350 millones que el actual gobierno destina a la publicidad.

"Yo propongo menos vanidad y más solidaridad. Ese dinero muy bien se puede ahorrar porque la mejor imagen es lo que refleja la realidad. Cuando usted da servicios a los ciudadanos de acuerdo con lo que ellos requieren esa es la mejor publicidad", refirió Lasso.

Señaló que "cuando él (Correa) sube el bono no es demagogia pero cuando Guillermo Lasso propone el incremento con responsable administración de fondos públicos es demagogo. Ese es el doble discurso que ahora maneja el presidente de la República".

En lo que va de este gobierno se ha incrementado por tres ocasiones el bono. En el 2007 Rafael Correa lo incrementó de US$15,50 a US$30 y en el 2009 lo elevó a US$35. Para enero del 2013, se subiría a US$50.

Para Fausto Ortiz, ex ministro de Finanzas de este régimen, el anuncio presidencial es "una declaración política en respuesta a un ofrecimiento político del candidato Lasso". Pero que no es sustentable en el tiempo "porque deberíamos todos los años esperar que la banca tenga utilidades sobre los US$300 millones y no es así".

Y agregó que el gobierno tendrá que analizar las consecuencias de esta medida, "si alienta o desalienta a la banca y su impacto en la economía".

Según Ortiz, mover los excedentes de la banca al bono de desarrollo humano sería simplemente con una medida tributaria, sin necesidad de una reforma legal.