Guayaquil. El gobierno no descarta la posibilidad de que se extienda la duración de la emergencia para el sector bananero dictada el pasado 18 de agosto para cinco semanas, debido a la crisis en los mercados internacionales y la sobreoferta de la fruta.

El ministro de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), Staynley Vera, sostuvo que esa posibilidad depende de la evolución del mercado internacional y de conseguir los fondos para apoyar al sector.

Una de las medidas adoptadas por el régimen para salir de la crisis es comprarles a los productores, desde hoy, alrededor de un millón de racimos cada semana, a US$2 cada uno.

“No creo que lleguemos al millón, pero vamos a intentar tener un volumen importante”, sostuvo el funcionario.

Vera indicó que para que el proceso de la compra se desarrolle sin complicaciones se crearán veedurías conformadas por productores, exportadores, la Secretaría de Transparencia y del Magap para las provincias productores de El Oro, Los Ríos y Guayas.

La función será controlar que se respeten los contratos y receptar denuncias sobre el irrespeto de los convenios.

Para la compra de la fruta el Magap maneja dos esquemas: que la Unidad Nacional de Almacenamiento (UNA) adquiera al exportador el producto para que este le pague al productor.

La UNA le venderá los racimos al Magap para canalizarlos a los ganaderos; o, que la UNA pida a los exportadores que preparen el producto para exportarlo.

Sin embargo, el ministro es consciente de que podría haber margen de pérdidas con estos mecanismos. “Si no podemos entregar el producto, si no podemos exportar, la pérdida es de US$2 por caja, más algún costo operativo, puede ser de US$2,5”, afirmó. Vera.

El funcionario también aseguró que no hubo demora en la expedición de la emergencia porque –remarcó– se buscó consenso con los productores y exportadores.

No obstante, dijo que será voluntaria la participación para la compra del guineo. “Adquiriremos los racimos a los productores que quieran”, afirmó en tono enérgico.

Además, aseguró que existe el interés de Cuba y Venezuela para adquirir el excedente, pero según el ministro Vera, esta comercialización puede provocar una pérdida.

También está en análisis el apoyo al sector ganadero con el envío del producto adquirido (para el alimento de los animales), así como programas del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) para alimentación escolar.

Una propuesta que maneja el Ejecutivo es pasar de un precio fijo a uno promedio sujeto a consensos para las dos temporadas del año.

El titular del Magap también defendió el nombramiento de Iván Wong (exejecutivo de Dole), antiguo compañero de aulas de la maestría que cursó en el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae), como viceministro de Agricultura.

“Es lo que yo necesito, un gerente que venga a ejecutar; ¿cuál ha sido el problema de este Ministerio? La lentitud con la que ha reaccionado y la poca ejecución que ha tenido. Si a los tres meses no funciona, yo mismo lo mando para la casa”, dijo.

Pérdidas. Según el ministro de Agricultura, Staynley Vera, el millón de cajas que no están siendo exportadas es una pérdida que podría estar en el orden de US$ 6 a US$7 millones semanales.

Firma. El reglamento para implementar la emergencia fue firmado ayer en Manabí, en una visita que el ministro Vera hizo a la provincia.

Productores. En el país existen 10.900 productores que conforman un total de 230.000 hectáreas de cultivos.

Precio internacional. En los mercados de Rusia, adonde se destina el 22% de las exportaciones, el producto se vende entre $ 5,50 y $ 6,50; al Mediterráneo llega a US$ 7 y US$8, pero hay un arancel de US$ 3,50 que se paga.