Quito. Ecuador acordó este martes nuevos contratos con la mayoría de las petroleras extranjeras, lo que le permitirá aumentar los beneficios que obtiene del sector y reforzar sus arcas, en momentos en que no puede acceder a los mercados internacionales de capitales.

Con los nuevos pactos, el país miembro de OPEP pasa a ser propietario de todo el crudo que se produzca en su suelo y se aseguró inversiones por unos US$1.200 millones en un sector clave para su economía.

Ecuador es el socio más pequeño de OPEP y produce unos 475.000 bpd de crudo. El grueso de la producción viene de las empresas públicas Petroecuador, Petroamazonas y Río Napo, un emprendimiento conjunto con la petrolera Pdvsa, la estatal de Venezuela.

"La participación del Estado en la renta petrolera se incrementa del 70% actual al 80% en los contratos nuevos", dijo el ministro ecuatoriano de Recursos Naturales No Renovables, Wilson Pastor.

La italiana Eni, la chilena ENAP y las chinas Andes Petroleum y PetroOriental firmaron acuerdos con el gobierno del presidente Rafael Correa.

La petrolera española Repsol-YPF, que con 41.800 barriles por día (bpd) de producción es la mayor para una petrolera extranjera, lo iba a hacer en las próximas horas.

Los nuevos pactos eliminan los acuerdos de repartición de ganancias y los reemplazan por un esquema de servicio de tarifa plana, que sube los beneficios provenientes de los ingresos petroleros para el país.

Rechazos. El gobierno ecuatoriano, sin embargo, no logró convencer a la petrolera estatal brasileña Petrobras, que ahora tiene un plazo de 120 días para entregar al Estado la operación de su yacimiento en la selva ecuatoriana, que produce 19.300 bpd.

Otras tres empresas que no alcanzaron terreno común con el gobierno, Canadá Grande -consorcio ecuatoriano en donde la estatal Petroecuador es socio-, EDC -subsidiaria de la estadounidense Energy Development Nobel- y la china CNPC, también deberán pasar el control de sus operaciones al Estado.

Las cuatro empresas representan un 14% de la producción de las petroleras extranjeras en Ecuador.

"Con las que no se llegó a un acuerdo se planteó una transición ordenada para que esas operaciones pasen a partir de mañana (miércoles) a manos del Estado ecuatoriano", dijo el ministro de Sectores Estratégicos, Jorge Glas.

Petroecuador había asumido el 2009 la operación de los campos de la francesa Perenco y la estadounidense City Oriente, tras la salida en buenos términos acordada entre las empresas y el Gobierno.

Ecuador busca aumentar su tajada en la renta petrolera -los ingresos del crudo menos los costos y amortizaciones- para fortalecer sus finanzas, mientras las puertas de los mercados de capitales siguen cerradas desde que en el 2008 incumplió con el pago de sus bonos globales por considerar esas obligaciones ilegitimas.

Desde entonces, Ecuador ha compensado la menor inversión privada extranjera con prestamos bilaterales, en su mayor parte de China.

Más inversiones. Bajo el nuevo esquema, Andes Petroleum invertirá unos US$367 millones en el campo que opera en Ecuador y unos US$57 millones más en exploración.

PetroOriental desembolsará unos US$299 millones en los dos bloques que opera y Repsol-YPF unos US$293 millones.

La chilena ENAP, que opera cuatro campos en la selva de Ecuador, se comprometió a invertir US$71 millones.

Ecuador acordó pagar a ENAP US$16,72 por cada barril extraído en el mayor campo que opera la estatal chilena y US$20,77 por barril en tres yacimientos menores.

La china Andes Petroleum se llevará 35 dólares por barril producido, su compatriota PetroOriental embolsará unos US$41  por barril, Repsol-YPF cobrará unos US$35,95 por barril y la italiana Eni unos US$35 por barril, dijeron las autoridades ecuatorianas.

Pero para algunos especialistas la duda es qué pasará con los yacimientos donde el Estado asumirá operaciones.

"Si el Estado se hace cargo de los activos de las empresas privadas, existe la preocupación de que no tienen los recursos para desarrollar correctamente los campos", dijo Patrick Esteruelas, analista de Moodys.

Ecuador es el socio más pequeño de OPEP y produce unos 475.000 bpd de crudo. El grueso de la producción viene de las empresas públicas Petroecuador, Petroamazonas y Río Napo, un emprendimiento conjunto con la petrolera PDVSA, la estatal de Venezuela.

En tierras venezolanas, el presidente socialista Hugo Chávez, un importante aliado del ecuatoriano Correa, decidió nacionalizar el sector de hidrocarburos creando empresas mixtas en las que el Estado tiene una mayoría accionaria.

Las petroleras que operaban en Venezuela tuvieron que convertirse en socias de la estatal Pdvsa, pero en Ecuador los privados ya solamente entregarán su producción al Estado a cambio de las tarifas acordadas como puros prestadores de servicio.