Quito. “Aquí no hay ninguna empresa”, dice un vecino del bloque 4 de la ciudadela Valdivia (sur de Guayaquil), cuando se le pregunta por la compañía Integrated Services Issa S.A.

Ahí, en un edificio de pequeños departamentos con escaleras oscuras y patio estrecho, no conocen a esta empresa de asesorías que desde el 2002 ha tenido ingresos por US$25 millones. No obstante, sí identifican a Luis Ramírez, accionista de esta firma entre 2015 y 2017.

Integrated Services Issa S.A., Servibonus S.A., Transpyase S.A., Servyciconti S.A. y Ferretonal S. A. son cinco proveedoras a las que la constructora Odebrecht le compró servicios por US$521.957, entre 2014 y 2015, según un informe del Servicio de Rentas Internas (SRI).

Esta entidad y la Fiscalía General del Estado anunciaron en noviembre pasado una investigación contra la multinacional por supuesta defraudación tributaria. “En sus declaraciones habría omitido ingresos, así como la presentación de comprobantes de ventas por operaciones inexistentes realizadas con empresas fantasmas”, según el SRI.

Empresas de 'papel'. Las cinco proveedoras de Odebrecht integran el listado de 507 compañías que el SRI considera fantasmas o de ‘papel’, y que registraron, entre el 2010 y el 2016, ventas por más de US$2.100 millones, con lo que el Estado perdió unos US$600 millones.

La fiscal Thania Moreno, explica que estas empresas se crean legalmente pero no suelen tener una actividad real, pues lo que buscan es vender facturas para disminuir el pago de impuestos.

La fiscal general subrogante, Thania Moreno, explica que estas empresas, que podrían ser usadas para lavar dinero del narcotráfico, se crean legalmente, pero no suelen tener una actividad real, pues lo que buscan es vender facturas a compañías, para disminuir el pago de impuestos. “No tiene empleados, pero sí tiene movimientos de dinero”, dice.

En sitios web se ofrecen este tipo de facturas a un costo del 3% del monto de la venta, según constató este Diario.

Varias personas vinculadas a estas proveedoras de Odebrecht enfrentan procesos judiciales. Por ejemplo, Danilo Morales, quien figura como contador de Integrated Services, registra una detención en el 2016 por traslado de paquetes de droga.

“¡Ay, Dios mío! Créame que estoy asustado. Vivo en Puebloviejo (Los Ríos). Gano de US$9 a US$10 al día como jornalero. Yo no conozco a esa empresa (...). Voy a poner la denuncia”, dijo Elvis Miño, quien consta como gerente de esa empresa y está relacionado con otras ocho compañías llamadas fantasmas.

En Miraflores, tampoco conocen a Servibonus S.A., que le facturó US$4.350 a Odebrecht. Un ejecutivo que figura como presidente y accionista de esta y de otras tres compañías de ‘papel’, registró juicios por robo.

Servibonus, según los documentos, fue creada por Mariana Williams y Santiago García, quienes estarían ligados a una red de compañías de ‘papel’, según informó el SRI.

En un sector populoso, donde predominan las casas de caña, madera y techos de zinc, en la cooperativa 5 de Junio, en Durán, consta la dirección de Transpyase S.A., que le facturó US$220 mil a Odebrecht.

Ahí nadie la conoce, ni a su gerenta, Ana Rodríguez, quien registra una detención en el 2017 por intentar ingresar en su vagina dinero, un celular, cuatro chips y cinco memorias a la cárcel. El contador de esta empresa, Juan Arias, en cambio, afrontó en 2016 un juicio por falsificación de documentos.

El único afiliado a esta firma es Marcos Moreno, exanalista del SRI. “Me sorprende. Yo nunca he trabajado en ese lugar. Ahorita estoy afiliado con el RUC (Registro Único de Contribuyentes) de mi mamá para no perder la jubilación”, dijo.

Servyciconti S.A., ubicada legalmente en el suburbio oeste, le facturó US$236 mil a Odebrecht. Félix Jara, supuesto gerente, fue acusado en 2007 de robar un camión de mercadería.

Ferretonal S.A., con sede oficial en Guayacanes, le entregó facturas por US$51 mil a Odebrecht, según el SRI. “Ahí vive don Luis, ahí tiene una oficina”, dijo un guardia. Sin embargo, Luis López no estaba en este sitio.

El Universo llamó al resto de administradores de las cinco proveedoras de Odebrecht, pero los teléfonos estaban equivocados o sin conexión.

La firma brasileña prefirió no detallar los servicios que adquirió a las cinco proveedoras. Odebrecht señaló que “decidió presentar declaraciones sustitutivas de impuesto a la renta e IVA (por US$220.816)”.