Quito. El consorcio petrolero Pegaso (conformado por la colombiana Ismocol y las estadounidenses Upland y Pecs Iecontsa) que renegoció en enero pasado su contrato en el campo marginal Puma, busca financiamiento del Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess) para inversión.

En marzo pasado, la empresa colombiana solicitó un crédito por $50.7 millones, según consta en una carta que el apoderado Pablo Flores dirige al jefe de Inversión en Negocios Fiduciarios del Biess, Gustavo Abdo.

Flores explica que el dinero servirá para “incrementar producción y maximizar el potencial del campo”, como parte de los planes de perforar dos pozos productores más, entre fines del 2011 y principios del 2012.

El proyecto también consiste en incrementar la producción de los pozos existentes a través de “estimulaciones matriciales y la instalación de equipos de levantamiento artificial (bombeo mecánico)”.

La empresa informa que el costo del proyecto durante la etapa primaria de su desarrollo 2008-2015 es de $100.6 millones y por ello –se explica en la carta– se solicita al Biess un crédito de $ 50.7 millones. Además sugiere que sea a 7 años plazo y a una tasa de 8% de interés.

El afán por dicho crédito genera sorpresa en varios expertos financieros y petroleros.

Marcos López, exmiembro del directorio del Banco Central, advierte que no se estaría cumpliendo el espíritu de los contratos petroleros renegociados que buscaban atraer inversión extranjera, ya que en vez de introducir capitales frescos se está pidiendo un crédito a un banco público ecuatoriano.

Por su parte, Fernando Villavicencio, experto petrolero y exsindicalista de Petroecuador, critica que la empresa pida un préstamo por $50 millones cuando la inversión prevista entre el 2011 y 2015 es de $20.9 millones.

Denuncia que se estarían pidiendo más recursos que los que se pensaban invertir, por lo que cree que no puede admitirse que el repago se haga, como dice la petición de crédito, a través de los recursos obtenidos del pago de la tarifa que realizará el propio Estado.

Efectivamente, el consorcio propone como fuente de repago “el flujo de fondos futuros derivados de la producción de petróleo y consecuente pago de la tarifa por servicios por parte del Estado”. 

Según los cálculos de Consorcio Pegaso, el total de reservas a producir en el campo Puma es de $11 millones de barriles, los que a una tarifa de $21.10 por barril generarán $232 millones. 

De esta manera se daría en garantía este monto a través de un fideicomiso de crédito a base de los ingresos de la contratista por facturación.

Sobre el tema, el gerente del Biess, Efraín Vieira, confirma que se recibió la propuesta y que aún está en análisis.

Sin embargo, explica que el Banco no entraría en dicha negociación si no se comprueba que la empresa también esté trayendo capitales propios, además de los solicitados al Banco del IESS.

Señala que recientemente otra empresa petrolera extranjera, que prefirió no identificar, también pidió un crédito a la institución, pero que como no tenían capital propio para invertir el Biess desechó la propuesta.