Lago Agrio. La decisión para aplicar una millonaria sanción en contra de la petrolera Chevron por daño ambiental pasó a manos de tres nuevos jueces, dijo este jueves un funcionario, con lo que el histórico litigio planteado por comunidades indígenas ecuatorianas entró en otra fase.

El juez ecuatoriano Nicolás Zambrano ordenó en febrero a Chevron pagar unos US$8.646 millones por daño ambiental, provocado durante su operación en el país en las décadas de 1970 y 1980, como parte del juicio planteado desde hace más de 17 años por comunidades indígenas locales.

La millonaria sanción fue apelada por la petrolera Chevron, argumentando una cadena de corrupción durante el proceso legal, y por los demandantes, quienes dicen que el monto fijado por el juez no alcanzaría a remediar el daño causado en sus territorios.

"El juicio que se sigue en contra de la petrolera Chevron ha sido remitido a la sala de conjueces (secundarios) de la Corte Provincial de Sucumbíos", confirmó Zambrano a Reuters.

Los nuevos jueces secundarios Milton Toral, Luis Legña y Alejandro Orellana deberán analizar y pronunciarse sobre las apelaciones presentadas por ambas partes, según las disposiciones legales del país que rigen el desarrollo de juicios penales o civiles.

Los nuevos jueces secundarios Milton Toral, Luis Legña y Alejandro Orellana deberán analizar y pronunciarse sobre las apelaciones presentadas por ambas partes, según las disposiciones legales del país que rigen el desarrollo de juicios penales o civiles.

"A partir de este momento podemos avocar conocimiento (comenzar a estudiar la apelación) y es necesario que lo hagamos a la mayor brevedad posible", dijo el juez Toral, quien fue designado como presidente de la sala que tramitará los pedidos de las partes.

Plazo. Para cumplir con esta actividad tienen un plazo de cinco días, pero el plazo es considerado demasiado corto por el volumen del caso, pues en el trámite de las apelaciones se puede revisar todo el juicio, incluida la polémica sentencia, según Toral.

Con la designación de los nuevos jueces, Zambrano abandona el juicio. Mientras se estudian los pedidos de apelación, la sentencia no puede aplicarse.

Las comunidades indígenas plantearon el juicio contra Texaco -que fue comprada por Chevron en el 2001-, a la que acusa de haber vertido miles de galones de residuos tóxicos en el medio ambiente, lo que contaminó sus territorios ancestrales y provocó daños graves en su salud.

Chevron también deberá pagar unos US$860 millones adicionales a las comunidades para gastos administrativos y pedir disculpas públicas en el país andino.