Guayaquil. El presidente Rafael Correa dijo que Ecuador cuenta con un programa de contingencia para enfrentar la caída de los precios de petróleo, que consiste en un reajuste en el plan anual de inversiones y cuestionó que esta coyuntura económica sea motivo de “alegría” de ciertos sectores de la oposición.

“Estamos preparados, lo cual significa que no salgamos sin algún costo. Hay unos que están felizmente preocupados para ver si así fracasa Correa cuando el que fracasa es el país”, manifestó la noche de este martes el mandatario ecuatoriano durante un conversatorio con periodistas en la ciudad portuaria de Guayaquil, donde cumplió una agenda de actividades.

El presidente aclaró que como consecuencia de la política económica implementada por su gobierno, Ecuador depende en menor medida de los ingresos petroleros, lo que significa que los salarios del sector público están garantizados.

“Los ingresos petroleros no financian sueldos y salarios del sector público como sí ocurría antes, ahora financian inversión pública”, explicó el jefe de Estado al señalar que se reprogramarán ciertas obras mientras dure la caída de los precios del crudo en el mercado internacional.

Señaló también que Ecuador tiene abiertas líneas de crédito con la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en caso de un escenario de mayor descenso en los precios del barril.

En su proforma presupuestaria de 2015, Ecuador calcula un precio del petróleo en el orden de los US$79, mientras que en el presente ejercicio fiscal se tomó un precio de referencia de US$86.

“La variable será en el programa anual de inversiones y este se puede ajustar. Por ejemplo si teníamos proyectado construir 200 escuelas del milenio serán 150, lo que significa un ligero retraso en el desarrollo del país, pero de eso algunos están muy contentos”, insistió el presidente.