Veinte unidades de distribución eléctrica registraron pérdidas por US$48,86 millones en un año por no cobrar a sus abonados la energía eléctrica que facturan. Esta cifra representa un 87% de lo que el gobierno se ahorrará (US$56 millones) en subsidios al subir la tarifa eléctrica.

La distribuidora de Manabí lidera la lista de las ineficientes y es la que menos recauda, revela un informe del Consejo Nacional de Electricidad (Conelec).

Según el documento, entre marzo del 2010 y marzo pasado la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) Manabí no cobró US$12,75 millones. Le sigue la distribuidora de Esmeraldas con US$7,50 millones, la de Los Ríos (US$6,98 millones) y la de Guayas-Los Ríos (US$6,72 millones). Menos de US$5 millones dejaron de cobrar las otras 16 empresas de distribución, siendo las de menor problema las de Pichincha, Azuay y Loja.

Mientras los problemas en la recaudación se mantienen, las pérdidas de energía eléctrica (técnicas y no técnicas) aunque todavía altas se redujeron en cinco puntos en promedio, frente a los índices del 2009 cuando se unieron. Pasaron de 27,7% a 22% en promedio, según el informe del Conelec.

¿Cuánto perjudica la falta de recaudación? Mucho. Las empresas no tienen dinero para efectuar sus inversiones (nuevos proyectos de generación eléctrica), comentó Alfredo Mena, de la Corporación de Investigaciones Energética.

Un ex funcionario de gobierno vinculado al sector eléctrico indicó que la situación es más complicada de lo que parece porque aparte de no cobrar lo que venden, de toda la energía que tienen un 30% lo pierden (por fugas o hurtos) y del 70% restante emiten facturas y solo recuperan el 87% en el caso de las distribuidoras del CNEL y en un 96% por las otras.

Profesionales de Transeléctric (que transporta energía de la planta de generación a los hogares pasando por las distribuidoras) dijeron que el porcentaje de pérdidas técnicas, fugas o calentamientos se da porque no hay en el sistema de interconexión cables más gruesos.

La inversión en ese tipo de material reduciría al mínimo las pérdidas técnicas (al 1% de 4%), pero es onerosa frente a la cantidad de energía que se fuga. Para impedir que ese 4%, en el peor de los casos, suba en los últimos tres años Transelectric invirtió $ 180 millones para enfrentar el aumento de demanda nacional en igual periodo.

Otra solución, según Transeléctric, sería que las grandes ciudades cuenten con generadoras de 600 MW en Quito y 900 MW en Guayaquil para evitar el desperdicio al transportarlas.

Con problemas. Las unidades de distribución eléctrica que más problemas de recaudación presentan se fusionaron en enero del 2009, junto con otras seis empresas, para constituirse en la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) que ahora las administra.

Pérdidas. El objetivo fue mejorar los sistemas de gestión y reducir las pérdidas técnicas (administrativas) y las pérdidas no técnicas o también comerciales (que son las que se relacionan con el robo por conexión directa a los cables).