Quito. A dos meses de cumplirse un año de la renegociación de los contratos petroleros, el gobierno empezó a barajar cifras de los beneficios económicos que estos dejarían en el 2012: la cifra oscila entre US$1.696 millones y US$2.983 millones.

La cifra, sin embargo, tendrá que ver con la variación de los precios del petróleo.

Ramiro Cazar, secretario de Hidrocarburos, puso como ejemplo que si el barril de crudo local baja a US$70 (ahora promedia US$98), el ingreso petrolero a favor del Estado alcanzaría los US$1.696 millones, pero que si llega a US$100 dejaría ingresos por US$ 2.983,7 millones.

Con esos mismos escenarios las compañías privadas, que en el 90% reciben el pago de su prestación del servicio en crudo, alcanzarían ingresos por unos US$ 1.322 millones.

Esos ingresos resultarían de la participación actual de las compañías, que en el nuevo mapa petrolero quedarían así: 12 bloques a favor de Petroecuador, 14 para las empresas privadas que operan bajo la figura de prestación de servicios, seis para Petroamazonas, seis para compañías que operan en los campos marginales, uno para la compañía de economía mixta Río Napo (ecuatoriano-venezolana) y 21 bloques para nuevas licitaciones.

Entre tanto, la Secretaría Nacional de Transparencia terminó con la primera indagación de las supuestas anomalías de los contratos petroleros, pero el expediente referente a la modificación de los contratos petroleros, celebrados entre el Ministerio de Recursos Naturales y Petroecuador, pasó a manos de la Fiscalía General del Estado, que investigará los hechos denunciados por el asambleístas Cléver Jiménez.