Los maiceros ecuatorianos tendrán una revisión mensual del precio del maíz amarillo. Los problemas en esta temporada de cosecha provoca que desde abril empiece una caída del valor del quintal que se coloca por debajo de los US$10, según casos denunciados en 2012.

Carol Chehab, subsecretaria de Comercialización del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap) observó está anomalía y en reunión sostenida el miércoles anterior se decidió cambiar el esquema para la fijación del precio del grano, que ahora se establecerá mensualmente. El Consejo Consultivo del Maíz será el organismo que decida los valores.

El cambio se iniciará desde este lunes 1 de abril con un valor del quintal de 45,36 kilos, con 13% de humedad y 1% de impureza, a US$16,53 para la cosecha de invierno y terminará el 30 de abril. El referido consejo debe reunirse una semana antes de fines de mes. El valor del quintal subió 3 centavos de dólar.

Fernando Díaz Guadamud, maicero de la zona de Balzar, dijo que la posición de Magap es la más ideal en base a los contratiempos que soportan los pequeños maiceros que no tienen o forman parte de los contratos de compra a futuro del maíz, pues con la decisión aseguran una rentabilidad real.

“El año anterior fue un desastre. Los maiceros debían vender por vender. Hubo intermediarios que con la justificación de que proporcionaban los camiones para sacar el maíz desde la finca, les pagaban hasta menos de US$10. En este año tiene que existir una mejor coordinación para que el maíz sea adquirido directamente por la UNA (Unidad Nacional de Almacenamiento)”, dijo.

El maíz amarillo es utilizado por la industria de balanceados que provee de alimentos, en especial, a las empresas productoras de aves. Ecuador aún es deficitario del producto. El ministerio de Agricultura realiza acciones para que en 2014 ya no haya necesidad de importar el grano.

Annabel de Jurado, comercializadora de maíz, dijo que la estabilidad del mercado es importante, por lo que ha visto que hay beneplácito entre agricultores, pero no en los intermediarios ni propietarios de las procesadoras, porque se les terminó la explotación a los pequeños productores.