Quito. Ecuador evitará el pago de más de US$120 millones excesivos por la liquidación a la petrolera estatal brasilera Petrobras, pues hace dos años pedía una indemnización de US$346 millones y ahora esta no sobrepasará los US$220 millones.

El ministro de Recursos Naturales no Renovables, Wilson Pástor, justificó este miércoles el proceso de acercamiento con esta compañía, que era concesionaria hasta noviembre de 2010 del bloque 18  Palo Azul, cuando el Estado, mediante la resolución 285, que establece la transformación de las concesiones a contratos de servicios, es decir, que el estado paga a las empresas por el trabajo de extraer el crudo, pero su comercialización y regalías son del país.

En esa situación se encontraron 24 empresas petroleras privadas, de las cuales 14 renegociaron y ocho no llegaron a ningún acuerdo. La ley establece que en ese caso se da por terminado el contrato de manera unilateral y se calcula el pago de una indemnización.

El pago de indemnización debe cubrir la inversión no amortizada más una tasa de actualización. En este caso Petrobras pedía a Ecuador la devolución de US$167,83 millones y una tasa de 18%, lo que la Secretaría de Hidrocarburos consideró muy elevado.

Una comisión de liquidación de esta empresa determinó que se debe devolver US$158 millones de inversiones y una tasa de 4%. Esta tasa todavía no es aprobada por la empresa brasilera. Al cálculo de pago, el Ecuador no pagará más de US$220 millones para terminar el proceso.

Sin embargo, el SRI mantiene también una glosa respecto a los impuestos pagados por Petrobras. Según resaltó el ministro Wilson Pástor en la Comisión de Desarrollo Económico de la Asamblea Nacional,  la empresa aduce como deducibles del impuesto a la renta los barriles de crudo enviados por el OCP –unos US$2 por barril- de unos 80 mil barriles.

Cuando el Estado asumió la operación de Palo Azul este campo producía 16.000 barriles de petróleo por día. Actualmente llega a los 21 mil barriles diarios. El Estado ha ingresado US$230 millones adicionales por el nuevo esquema de trabajo petrolero en este caso.