Quito. Ecuador firmó el primer contrato minero de cobre a cielo abierto y a gran escala con la empresa china Ecuacorriente. El acto se cumplió en el salón amarillo del Palacio de Carondelet, sede del gobierno Central.

La capacidad de producción de la mina es de 60 mil toneladas diarias de mineral. El suceso contó con discursos del presidente Rafael Correa y el ministro de Recursos Naturales No Renovables, Wilson Pástor.

El primer mandatario concentró su alocución sobre lo que considera “un falso dilema”, al referir que grupos opuestos al proyecto minero Mirador proponen “un sofisma” y cuya argumentación cae en “simplismos”.

“¿Se puede entender un mundo sin minería?”, preguntó el presidente ecuatoriano, a tiempo que lanzó la propuesta de utilizar los primeros recursos de este contrato en remediar la situación de pobreza de las comunidades aledañas a este proyecto, ubicado en la cordillera del Cóndor, en el cantón El Pangui, de la provincia amazónica Zamora Chinchipe (sur).

Por su parte, el ministro Wilson Pástor repasó sobre las condiciones técnicas del contrato suscrito, que según dijo, ha creado un negocio cuyo valor no será menor a US$20 mil millones, de los cuales la mitad amortizarán los costos operativos y la inversión.

Las regalías para el Estado se calculan en US$5.400 millones y para la empresa US$5.000 millones, enfatizó el funcionario de Recursos No Renovables.

Además, dijo que de los US$5.400 millones que espera obtener el Estado, US$900 millones serán usados para las comunidades aledañas al proyecto, también estas recibirán el 12% de las utilidades de la empresa Ecuacorriente, es decir unos US$600 millones adicionales, durante los 25 años de vigencia del contrato.