Quito. El próximo lunes, la empresa minera de origen chino Ecuacorriente, firmará el primer contrato minero de gran escala con el Estado por el proyecto cuprífero Mirador, en la provincia de Zamora Chinchipe, anunció el ministro de Recursos no Renovables, Wilson Pástor.

El ministro Pástor prevé que en este proyecto se exploten 60 mil toneladas de mineral por día “que pueden duplicarse si se confirma el potencial en prospección”, añadió.

El contrato establece que la compañía realice una inversión de US$1.400 millones en los próximos cinco años.

Luego de obtener los permisos respectivos de los ministerios de Ambiente, Patrimonio y la Secretaría del Agua, explicó Pástor a la prensa, la empresa podrá iniciar las obras civiles y las facilidades para la mina de cielo abierto.

El estimado es que la producción comience a fines de 2013 y que alcance su tope de producción en 2015; además, empleará a unos 3.100 trabajadores.

El aspecto medular de este contrato se refiere a la participación que tendrá el Estado en la actividad minera, no inferior al 52%.

Esto, a decir de Pástor, significa que el país “se pone a la cabeza en rentas mineras en el mundo”.

De la misma manera, adelantó que las ganancias extraordinarias, provenientes del aumento del precio base de US$4 por libra de cobre, aumentará las ganancias ecuatorianas porcentualmente.

Si el precio se mantiene en US$4, el país recibirá el 6%; si aumenta hasta US$5,5 las ganacias serán de 7% y si superan este precio el Estado obtendrá el 8%.

De forma adicional, la empresa china entregará regalías anticipadas por US$100 millones en tres entregas, las cuales se usarán para desarrollo social de las parroquias de Zamora Chinchipe.

El primer pago de US$40 millones está sujeto a la aprobación de la inversión por parte de China, con un plazo de 90 días.

El segundo pago de US$30 millones se transferirá una vez que el Estado otorgue los permisos ambientales y de patrimonio.

El  último pago de este adelanto, por los restantes US$30 millones se efectuará cuando Ecuador reciba la planta de generación eléctrica que conecte a la mina.

El Estado estima obtener US$4.458 millones de ganancias en valor corriente y el contrato tendrá vigencia de 25 años.