Las pólizas que los clientes hayan contratado con Seguros Bolívar en Ecuador serán respetadas por la entidad en liquidación, dijo ayer Carlos Espinoza Torres, funcionario designado por la Superintendencia de Bancos y Seguros para manejar el proceso de cierre de la entidad.

Espinoza Torres ya ha participado en esta clase de procesos, pues a inicios del año pasado fue nombrado liquidador de Banco Territorial.

El ahora representante de la entidad indicó que el proceso “es parecido a la liquidación del banco (Territorial), lo que ya está contratado hay que respetarlo. A menos que el interesado quiera liquidar su póliza”.

Agregó que están “revisando todos los contratos justamente para determinar cuáles son los riesgos que está asumiendo la liquidación”. Afirma que todavía no saben cuántos contratos firmados tienen.

Ayer, las dos oficinas que atienden en Guayaquil (pisos 3 y 12 del edificio Las Cámaras) mantenían la atención al cliente. Antes del mediodía una de las personas que se acercaron a preguntar por sus cuentas fue Esther Quintero, de 62 años.

Ella compró un vehículo en octubre pasado y estaba preocupada por lo que pasaría con su seguro si sufriera un accidente en estos días.

La noche del lunes Quintero se había contactado con su broker (asesor de seguros) y le había indicado que tenía dos opciones: pedir que le devuelvan su dinero por los meses restantes de la póliza y para ello se podían demorar meses o quedarse con el seguro hasta que finalice el contrato.

Ayer, luego de ir a las oficinas de Seguros Bolívar, eligió la segunda opción y pidió una carta de respaldo que indique que la entidad sí podía responder en caso de que ocurriera un accidente con el carro.

Por su parte, Espinoza mencionó que lo primero que resolverán en la liquidación es la situación de los trabajadores.

“Es el primer problema que vamos a resolver, la liquidación de los trabajadores, como lo hemos resuelto en los casos pasados”, aseguró.

El lunes, el superintendente de Bancos y Seguros, Pedro Solines, indicó que desde enero de este año se había pedido la capitalización de la empresa y que ya en mayo se solicitaron informes actualizados sobre cómo iba el plan de regularización y tras revisar esos documentos se determinó que tenía deudas por US$7,7 millones.

Además que la empresa debía salarios a los trabajadores, tenía obligaciones con los clientes por siniestros no cubiertos o no pagados, con los proveedores y con entidades del Estado.