Quito. Vista desde una fotografía satelital, se evidencia que el lugar donde se realizará la mina del proyecto cuprífero Mirador está bañado por la cuenca del Guagauime, y el lugar del relave está junto al Quimi y el Tundaime.

De acuerdo con la técnica expuesta por la minera –y en concordancia con el mandato minero ecuatoriano-  estas fuentes hídricas no se verán afectadas.

Dicson Briceño, director de operaciones de Ecuacorriente, concesionaria de Mirador, explicó que para obtener el concentrado de cobre, que es una arena negra con 30% de ese metal y que será el producto que saldrá de Puerto Bolívar rumbo a China, se usarán tres reactivos: Cal, para regular el PH del agua; colectores, que son sales orgánicas para adherir el metal a la espuma y espumantes.

El concentrado de cobre tiene además oro y plata en 0,007%; hierro y azufre en proporciones del 54%, aluminio y sílice en 5%, impurezas en el orden de 0,1% y humedad del 10%.

La mina utilizará –tal como ahora- diesel y gasolina sin subsidios en el transporte de mineral; en las voladuras se usará ANFO y emulsión de nitrato de amonio con diesel.

En marzo de 2010 Ecuacorriente realizó la sustitución de sus títulos mineros, de acuerdo con la Ley expedida en ese año; reinició sus actividades en noviembre de 2010, cuando también obtuvo permisos de aprovechamiento de agua (julio), además consiguió un permiso para hacer investigaciones arqueológicas pues en las exploraciones han encontrado varias vasijas que aún no se datan ni atribuyen a alguna cultura.

En 2011 obtuvo licencia ambiental de exploración y en febrero de 2012 la licencia de explotación; introdujo su reglamento interno de salud y seguridad y consiguió los permisos de la Ley de Minería.

Actualmente, hay más de 500 trabajadores en el campamento de Ecuacorriente, el 96% son ecuatorianos; el 80% de esa plantilla provienen de Zamora y Morona.