Quito. El pago de $ 1.000 millones a la petrolera Oxy que cumplió el Ecuador entre noviembre de 2015 y junio de 2016 ha sido una de las razones para haber incurrido en atrasos a proveedores y otros sectores a los cuales, al momento, se les estaría adeudando unos $ 2.000 millones.

Lo comentó ayer el gerente del Banco Central del Ecuador (BCE), Diego Martínez, ayer en un conversatorio con medios.

El funcionario explicó que el Ministerio de Finanzas debió tomar dinero de varias fuentes como impuestos, aranceles, créditos y saldos de exportación de crudo, para hacer el pago a la transnacional que ganó un laudo arbitral tras su salida del país. “El Ministerio debió hacer varias cosas (para cumplir con el pago), entre ellas incurrir en atrasos”, dijo.

El jueves pasado, el ministro de la Política Económica, Patricio Rivera, confirmó que el Ecuador debió “ingeniarse para sacar liquidez de la economía” y hacer el pago. Sostuvo que el Gobierno tendría un poco menos de 2 puntos del PIB ($2.000 millones) en atrasos con proveedores y otros sectores; pero aseguró que esta cifra estuvo en 2,5% del PIB ($ 2.500 millones) hace pocos meses.

Reveló que la meta del Gobierno es bajar un poco más de 1 punto del PIB para que la economía se estabilice.

Martínez también explicó que dentro de las fuentes de ingresos con los que ha contado el Ministerio para realizar el pago a la Oxy han estado los préstamos de liquidez de corto plazo que le ha entregado el BCE y que ya llegan a $ 2.850 millones. Recalcó que el crédito de $ 364 millones del Fondo Monetario Internacional no ha llegado.

El ministro Rivera explicó, asimismo, que la brecha de financiamiento que requiere Ecuador hasta finales de año puede cerrarse contando con créditos multilaterales e incluso operaciones de financiamiento que podría hacer la estatal Petroecuador.

Ambos funcionarios de Gobierno explicaron, a su tiempo, que la economía ecuatoriana tiene indicios de mejora.

Rivera aseguró que se estaría estabilizando, mientras que Martínez habló de una recuperación, pero afirmó que esto no significa que vayan a haber cifras positivas de crecimiento.

Las previsiones de crecimiento se conocerán en unas dos semanas cuando las autoridades entreguen la información sobre los planes de reconstrucción, dijo.

Martínez, además, sostuvo que no existe crisis.