El funcionamiento de los 11 aerogeneradores del parque eólico de Loja empezó la semana anterior como parte de una fase de pruebas que se extiende por 200 horas y concluye este fin de semana.

Esta etapa es la penúltima del proyecto que comenzará a operar comercialmente el 30 de mayo de 2013. Así lo informó en una entrevista con Andes Marcelo Espín, gerente de la Unidad de Negocios Gensur de la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC).

El funcionario dijo que este periodo de 200 horas permitirá valorar la funcionalidad y desempeño de los aerogeneradores. Espín calificó de esencial esta fase, pues cuando finalice, el siguiente paso es regular el proyecto al sistema nacional interconectado y luego declarar su operación comercial.

Durante los primeros cuatro meses de este año, el funcionamiento del parque eólico fue parcial. Es decir el proyecto generó energía para el sistema nacional interconectado. Hasta el 22 de abril el parque eólico acumuló una generación energética de 3.788.808 kilovatios hora.

El inicio de la operación comercial significa que la administración técnica y comercial de la central eólica pasa a manos del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) bajo la supervisión de la CELEC. El parque eólico ubicado a 2.720 metros sobre el nivel del mar en el cerro Villonaco de la ciudad de Loja generará 60 mil megavatios hora al año.

Asimismo, los equipos instalados por la compañía china Xinjian Goldwind Science and Technology permitirán disminuir la emisión contaminante de la atmósfera de 35.270 toneladas de gases de efecto invernadero por año y cubrirán el 23,4% de la demanda energética del área de servicio de la Empresa Eléctrica Regional del Sur, que abarca a las provincias de Loja y Zamora Chinchipe (Amazonía).

Jorge Jaramillo, integrante del Grupo de Energía de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), expresó que el funcionamiento total del proyecto reducirá la dependencia que existía hacia la energía convencional.

Aseguró que este proyecto a más de ser un reto permitirá profundizar la gestión energética y ver a la energía eólica no solo como auxiliar, sino como un medio para regular la calidad de energía en las redes a escala nacional.

La inversión en el proyecto eólico ya suma los US$45 millones. Además, la operación completa del proyecto sustituirá la generación térmica, que consume 4,5 millones de galones de diésel al año con un ahorro para el Estado de US$13 millones anuales.