Guayaquil. La producción ecuatoriana de reses permite obtener un estimado de 485 millones de libras de carne anualmente, como resultado de las 970 mil reses que son faenadas en ese periodo de tiempo.

La demanda de esta carne y sus derivados logra satisfacer el consumo que tiene Ecuador en su totalidad, sin embargo, la rentabilidad obtenida en su comercialización no satisface a los gremios de ganaderos, quienes insisten en la necesidad de establecer un precio mínimo de sustentación sin que este cause un incremento en el precio final.

El gobierno ecuatoriano propuso una indexación del precio de la carne, capacitación a productores de pastizales; la posibilidad que las asociaciones ganaderas faenen las reses, traten las carnes y la coloquen en los puntos de venta final; construcción de camales para las asociaciones; entre otras acciones para mejorar la competitividad del sector.

El presidente de la Federación de Ganaderos, Teófilo Carvajal, insiste en la fijación del precio mínimo referencial y comparte la oferta de construir camales que serán manejados por las asociaciones ganaderas.

“Por ejemplo en la costa deberán construirse mínimo 12 camales, con lo que se reducirá la cadena de comercialización. Desde que sale el animal de la hacienda hasta el camal pasan en ocasiones por seis intermediarios, por eso pedimos un precio justo del 50% del valor final de la carne”.

La libra de carne (en camal) tiene un precio promedio de US$2,50 la libra. En la actualidad el productor ganadero recibe entre 0,65 centavos a un dólar por libra.