La Autoridad Portuaria de Puerto Bolívar -ubicado al sur de Guayaquil, cerca de la frontera con Perú- en los próximos días tendrá que entregar esas instalaciones al consorcio turco Yilport Holding, que ganó en febrero pasado la concesión por 50 años por una inversión de US$750 millones. Ese traspaso conlleva la transición de software, operadoras, activos fijos, proceso que se deberá ejecutar en no más de cinco meses.

Vicente Guzmán, gerente de Autoridad Portuaria, dijo que ese proceso de concesión dejará al Estado US$1.540 millones por impuesto a la renta y que “se trata de una delegación de servicios por un determinado tiempo”.

Explicó que con el modelo de gestión subsidiado la inversión no tenía retorno. “Portuaria ha invertido en maquinarias, muelles, readecuaciones, lo que ha dado como resultado un gasto corriente excesivo y un gasto de inversión mínimo”, y defendió el cambio de modelo.

Los primeros diez años seguirá la modalidad de la carga del banano al granel y se ratifica seguridad laboral de obreros.

Autoridad Portuaria asumirá el costo de la Ley de Desarrollo de Puerto Bolívar con el canon fijo y variable, las rentas para los seccionales de Machala y El Oro seguirán. Yilport tiene que pagar 2% para la Subsecretaría de Puertos, la Casa de la Cultura y todos los aportes del Estado.

Yilport propone un proyecto con tres fases: Infraestructura, abrir nuevas líneas de negocio, como cereales; otros graneles sólidos, como cemento, carbón. Otra fase que ampliaría la línea de atraque. Y diversificaría los tipos de carga y servicios como almacenaje frigorífico.