Guayaquil. El año entrante será un “año fiscal difícil” por la pérdida de ingresos que experimentarán las cuentas nacionales a causa de la paralización de la Refinería de Esmeraldas entre siete y ocho meses, dijo anoche el presidente Rafael Correa.

El mandatario anunció que técnicos coreanos realizarán cambios en el reactor de la refinería, por lo cual esta dejará de producir derivados del petróleo.

Las labores de mantenimiento y reparación de otras áreas están en marcha desde los dos últimos años. “Era una bomba de tiempo”.

Correa calculó que, por este hecho, la caída en la producción petrolera será del 2%. Esto porque “el valor agregado que da la refinería (al producir derivados) no existirá durante esos meses”, acotó.

El presidente recordó que la producción privada de crudo cayó entre el 2009 y el 2010 debido a las negociaciones de los contratos petroleros, pero “se ha recuperado fuertemente”.

Mientras que, agregó, la producción pública siempre tuvo un crecimiento sostenido.