Quito. El gobierno de Rafael Correa insistió en que mantiene la premisa de no tocar el petróleo que está bajo tierra en la reserva Yasuní-ITT (campos Ishpingo-Tiputini-Tambococha) siempre que la comunidad internacional respalde y apoye su plan.

Según informa la agencia Andes, el plan A consiste en no extraer de esos campos 900 millones de barriles de crudo, ello siempre que Ecuador reciba una compensación económica mundial.

La premisa es lograr de la comunidad internacional alrededor de US$3.600 millones, monto que el Ecuador obtendría al extraer ese petróleo.

La otra alternativa es explotar sólo los campos Tambococha y Tiputini, y dejar intacto el Ishpingo.

Según precisó la jefa del equipo negociador de Yasuní-ITT, Ivón Baki, la iniciativa avanza bien y en el Ecuador se impulsa la campaña Yasuní por la vida, por lo que sigue en vigencia el plan A. “Vamos a salir adelante, mucha gente no sabe lo que representa el Yasuní, que es único en el mundo”, puntualizó Baki.

El mandatario recordó que que ambos planes están en pie, porque en reservas existen US$14.000 millones. “La vida de nuestros niños también es sagrada y necesitamos esos fondos para la vida”, dijo el jefe de Estado.