Quito. Una infraestructura gasífera que le ha costado a Ecuador no menos de US$1.112 millones, entre construcción, inversiones, pérdidas y hasta pagos irregulares ya glosados, se encuentra subutilizada en el sector sur del país.

Se trata del eje gasífero compuesto por el campo Amistad, en el golfo de Guayaquil, y su gasoducto manejados ahora por Petroamazonas (con inversiones de US$582 millones y una glosa de US$49 millones).

Este se conecta con la planta de almacenamiento y licuefacción de Bajo Alto, en El Oro, de propiedad de EP Petroecuador (costó US$85 millones y se han registrado US$115 millones en pérdidas por fallas). En este mismo eje está la central eléctrica de ciclo combinado de Termomachala, ahora en manos de Celec EP (que costaría US$282 millones y registra glosa de US$31 millones).

En el 2011, el Gobierno promocionó el hallazgo de 1,7 trillones de pies cúbicos de gas en Amistad y la posibilidad de evitar importaciones de gas licuado de petróleo, al reemplazarlo por natural. Para buscar el combustible, por ejemplo, se contrató la plataforma de Petrex Ocean Spur, que le llegó a costar al país US$114.000 diarios y terminó en tres pozos fallidos.

El Gobierno analiza las opciones para que la infraestructura pueda ser aprovechada de mejor manera.; mientras las autoridades se reunieron con la empresa Frontera de Perú para importar gas natural y abastecer a los clientes.

Sin embargo, hoy existen tres certezas: las reservas se sobreestimaron, no hay suficiente gas natural para la creciente demanda y se podría importar desde Perú.

“Actualmente no tenemos gas (suficiente)”, asegura Álex Galárraga, gerente de Petroamazonas EP, que opera el campo Amistad y que a la vez está por finalizar, en los próximos días, la licitación del campo bajo contrato de provisión de servicios específicos con financiamiento.

Galárraga explica que para finales de año habrá una demanda de gas natural de 90 millones de pies cúbicos proveniente de Termomachala (63 millones de pies), la planta de Bajo Alto (12 millones) y Vesubio –una planta privada de Cuenca– (14 millones).

Sin embargo, solo se producen 35 millones de pies cúbicos. Con la licitación de Amistad se podría subir a 50 millones o 55 millones, dice. Pero se mantendría el déficit.

En la misma línea, la capacidad de diseño para la licuefacción de Bajo Alto es de 200 toneladas métricas por día (t/d) de gas natural, con un consumo aproximado de 12,5 millones de pies cúbicos diarios. Pero la planta solo puede operar de forma continua, segura y confiable hasta el 60% de su capacidad (120 t/d), debido principalmente a los asentamientos diferenciales (hundimientos), dice Jorge Loor Quevedo, asesor de Gerencia de Transporte de Petroecuador.

Galárraga recuerda que la infraestructura se construyó bajo la premisa de que había un megayacimiento de gas en Amistad, lo cual no se cumplió. Pero precisa que la infraestructura ya está construida.

Frente a ello, en estos días el Gobierno analiza las opciones para que esta infraestructura pueda ser aprovechada de mejor manera. Así las autoridades de Recursos Naturales no Renovables se reunieron con la empresa Frontera de Perú. La idea es poder importar gas natural desde ese país y así abastecer a los clientes.

Sin embargo, es necesario tener un acuerdo de Gobierno a Gobierno y firmar un memorando de entendimiento. Luego se debe construir un gasoducto de 18 kilómetros desde Perú (Corvina) hasta el campo Amistad. El pago sería con precio internacional.