Guayaquil. A pesar  de las pérdidas que puedan provocar las inundaciones, sequías o inestabilidad en los precios, el agricultor es el menos perjudicado, gracias a un seguro agrícola promovida por el régimen, explicó la presidenta del directorio del Banco Nacional de Fomento (BNF), Alexandra Granda.

La estatal crediticia tiene un presupuesto de US$808 millones destinados para créditos en 2012, mientras que el último año el valor para préstamos llegó a US$796 millones.

La funcionaria explicó que a diferencia de años anteriores cuando el productor sufría la pérdida de sus cultivos, en la actualidad el seguro le permite recuperar su inversión.

Además el BNF hace una restructuración de la deuda a cinco años, mientras que los intereses son congelados.

“Al cliente no se le pide el 10%, como normalmente se hace. Se divide el capital y los intereses de la deuda. El Banco Nacional de Fomento no da ningún  crédito, sino cuenta con un seguro”, enfatizó Granda.

Además, precisó que la cartera de la institución a diciembre del 2011 fue de US$120 millones. Dicho valor representa el 12% del total de lo adeudado.

El porcentaje registra una reducción de 5 puntos porcentuales en el último año.

Asimismo, recordó que el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y Acuacultura (Magap) impulsa dicho seguro, que dependerá de la póliza.

“El seguro se aplica en 15 productos y tiene un subsidio del 60% y le ayudamos a financiar  el 40%, el riesgo que tiene el agricultor al mínimo”, recalcó la presidenta del directorio BNF.

Granda señaló que las correcciones y estrategias administrativas aplicadas en el banco, han permitido tener una entidad rentable.