Quito. Tomas descartadas de un documental realizado para ayudar a la causa de los indígenas ecuatorianos que demandan al gigante energético estadounidense Chevron Corp podrían convertirse en un problema para ellos en momentos en que se acerca una decisión en el juicio.

El documental del 2009 "Crude" fue hecho con la cooperación del abogado con sede en Nueva York Steven Donziger, quien debió reducir su papel en el juicio luego de que tomas descartadas del filme lo mostraron en Ecuador discutiendo posibles tácticas para presionar a un juez local.

Miembros de tribus indígenas y agricultores de subsistencia locales dicen que Texaco arruinó una enorme extensión de la región oriental de la amazonía ecuatoriana en las décadas de 1970 y 1980, arrojando desperdicios de perforación a pozos, una acusación que la compañía rechaza. Chevron recibió el caso cuando compró a Texaco en el 2001.

En un momento él habla de pagar a manifestantes para que rodeen la corte en la localidad amazónica de Lago Agrio, donde el caso por supuesto daño ambiental está siendo revisado. "Casi no hay reglas aquí", dice en otro momento. "Así es como se juega el juego. Es sucio", agregó.

Conducta dolosa. Chevron ha dicho que las tomas descartadas exhiben suficiente conducta dolosa de parte de los demandantes para hacer que cualquier decisión en su contra sea ilegítima.

Las grabaciones, que no aparecen en la versión final del filme, fueron obtenidas judicialmente como parte de acciones presentadas por Chevron en cortes federales estadounidenses que tuvieron como objetivo impedir que los demandantes se queden con activos si la corte de Lago Agrio falla contra la compañía.

Reporteros en Ecuador solo pudieron verlas muy recientemente.

"Necesitamos hacer más políticamente, controlar la corte, presionar a la corte", dice Donziger en una grabación.

"Creemos que toman decisiones basado en a quién temen más, no basado en lo que la ley debería dictar. Así que lo que queremos hacer es ocupar la corte con una protesta masiva", agregó.

Donziger, quien ayudó a iniciar el caso contra Chevron en 1993, sostiene en un momento: "Queremos envíar un mensaje a la corte de que no jodan con nosotros. Ni ahora, después o nunca".

Varios jueces estadounidenses se han mostrado alarmados por las tomas descartadas, que podrían complicar los esfuerzos de los demandantes en confiscar activos para cobrar cualquier suma otorgada por la corte de Lago Agrio.

Donziger, de 48 años, que estudió en la escuela de Leyes de Harvard al mismo tiempo que el presidente Barack Obama, declinó hablar de manera oficial.

Pero Karen Hinton, una portavoz con sede en Washington de los demandantes, dijo que las tomas descartadas "no son nada más que un espectáculo para distraer de la contaminación intencional de Chevron de la selva tropical".

Ella dijo que la protesta para presionar a la corte nunca se llevó a cabo.

Miembros de tribus indígenas y agricultores de subsistencia locales dicen que Texaco arruinó una enorme extensión de la región oriental de la amazonía ecuatoriana en las décadas de 1970 y 1980, arrojando desperdicios de perforación a pozos, una acusación que la compañía rechaza.

Chevron recibió el caso cuando compró a Texaco en el 2001. La firma dice que todos los pozos de desperdicios en los que tenía responsabilidad fueron limpiados y que ya no tiene propiedades en Ecuador.

"Igual de bueno". En una toma descartada del documental, una persona que acompaña a Donziger en una cena dice que el juez podría ser asesinado, supuestamente por enfurecidos residentes locales, si llega a decidir a favor de Chevron. Donziger responde: "El cree que esto será así, lo que es igual de bueno".

Los demandantes dicen que aunque sus comentarios podrían haber sido inapropiados, estos no representan una violación de la ley.

"Las tomas descartadas muestran a colegas de largo tiempo haciendo bromas, exagerando y ofreciendo opiniones personales en sesiones espontáneas de discusión de ideas que no tienen trascendencia legal", dijo Hinton. "El claramente estaba sobreactuando", agregó.

Industria petrolera atenta a precedente. Los inversores y la industria del petróleo están pendientes de si Chevron tendrá que pagar finalmente enormes compensaciones por daños, fijando un precedente que podría apoyar más grandes demandas contra compañías petroleras acusadas de contaminar otros países.

El caso también subraya los riesgos de hacer negocios en Ecuador, donde el presidente Rafael Correa a menudo choca con el sector privado y se ha declarado públicamente a favor de los demandantes.

Factores. Chevron dice que el caso judicial ha sido afectado por la interferencia del Gobierno, conducta dolosa por parte de Donziger y colusión entre los abogados de los demandantes y un experto nombrado por la corte que dijo que los daños ambientales ascienden a US$27.000 millones.

Los demandantes niegan las acusaciones.

En diciembre de 2010, la corte cerró la fase de recepción de pruebas del juicio, abriendo la etapa para que se dicte un veredicto en los próximos meses. Si se falla contra Chevron, la compañía dice que apelará y luchará por evitar el cumplimiento de la decisión.

Lucha legal. Donziger ha reducido su papel en el caso, y Hinton dijo que los demandantes contrataron al bufete legal con sede en Washington Patton Boggs para que los ayude a buscar la confiscación de activos de Chevron -que podría ocurrir en cualquiera de las decenas de países donde opera la empresa- si el fallo de la corte los beneficia.

Un juez anterior de la corte se excusó de revisar la demanda luego de que fue grabado discutiendo el caso con un par de individuos que lo registraron en secreto con cámaras ocultas en un reloj de pulsera y una lapicera.

Los demandantes, que sospechan que los dos hombres hicieron las grabaciones como parte de una campaña de trucos sucios de Chevron, recientemente trataron de que se les enviara citaciones judiciales a sus residencias en California. Pero los individuos se mudaron sin dejar sus direcciones actuales.