Guayaquil. Una mayor facturación obtuvo Cervecería Nacional (CN) en el 2010, aunque su volumen fue afectado por la restricción a la venta de bebidas alcohólicas impuesta por el régimen, desde junio de ese año y el litigio legal en el que extrabajadores reclaman el pago de utilidades.

La mayor cervecera del país, subsidiaria de la multinacional SABMiller, obtuvo un modesto crecimiento del 4% en el volumen de ventas de sus cervezas, un desempeño que está ligado a ambos sucesos. Su crecimiento en el resto de categorías (agua y maltas) fue de apenas el 3,3%.

Y, aunque el volumen de cervezas tuvo una afectación que fue visible en el segundo semestre, CN pudo mitigar parte de la caída con otras medidas, lo que incidió para que al cierre del 2010 sus ventas, en términos monetarios, hayan cerrado en US$321,1 millones, es decir, 9,85% más que en el 2009.

Su utilidad neta llegó a US$81,1 millones frente a los US$71,6 millones alcanzados en el 2009.

El reporte financiero de CN refiere que debido a las restricciones en el expendio de cervezas, enfrentó un decrecimiento en ventas del 2% en el segundo semestre del año comparado con el mismo periodo del 2009, con mayor impacto en las ciudades principales.

Otro hecho que incidió en las cifras de diciembre fue la suspensión de la producción de Pílsener y Club, que ordenó una jueza dentro del proceso legal que enfrenta la compañía con un grupo de excolaboradores, los cuales reclaman más de US$90 millones por utilidades de 1990 al 2005.

En ese último mes del año, el volumen de cervezas decreció un 9,5%, principalmente porque la orden judicial involucró a Pílsener y Club, que representan cerca del 98% del negocio de la empresa.

La medida provocó que CN deje de producir y vender unos 76.000 hectolitros de cerveza, equivalentes a cerca de US$7,6 millones (cuantificados a precio de venta), según sus cifras de la compañía.