Quito. El gobierno ecuatoriano volverá a la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) para impulsar la iniciativa Yasuní ITT.

El presidente Rafael Correa confirmó este sábado  que irá el 23 de septiembre a Estados Unidos, donde tiene su sede ese organismo, en busca de apoyo para mantener bajo tierra el petróleo en esa reserva de la Amazonía.

Correa recordó que solo ha intervenido en esa Asamblea el 2007, al inicio de su mandato, y que no volvió porque ese foro, que se cumple anualmente en la sede de la ONU en Nueva York, le “parecía una pérdida de tiempo. Es hablar, hablar y hablar para que nadie diga nada, para que nadie escuche...”, dijo Correa en su informe semanal de labores.

Esta vez irá a liderar junto con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, un “encuentro especial” sobre el proyecto Yasuní-ITT. La fecha de la cita la anticipó la responsable del proyecto, Ivonne Baki.

La iniciativa consiste en que la comunidad internacional compense al país con US$3.600 millones durante doce años, que equivale al 50% del dinero que obtendría si decidiera comercializar el crudo, según un cálculo elaborado cuando lanzó la iniciativa.

“Yo soy el que más quiero que tenga éxito, pero tampoco puedo ser irresponsable con mi gente. Necesitamos el dinero de ese petróleo, y si la comunidad internacional no se corresponsabiliza, en diciembre tendremos que evaluar cómo van las cosas y tomar una decisión definitiva”, reiteró Correa.