Quito. La estatal chilena ENAP firmará este martes con Ecuador un nuevo contrato de prestación de servicios, tras aceptar los términos impuestos por el gobierno, en medio de la expectativa por el futuro de dos petroleras grandes que podrían abandonar el país.

ENAP, a través de su subsidiaria Sipec, se convirtió en la primera petrolera de un grupo de siete importantes en firmar el nuevo convenio que le permite al Estado ecuatoriano ser el dueño de la totalidad de la producción a cambio del pago de una tarifa de operación.

El acuerdo lo firmarían el ministro de Recursos Naturales No Renovables de Ecuador, Wilson Pástor y el ministro de Minería de Chile, Laurence Golborne, según un comunicado oficial.

De inmediato no hubo detalles de los términos del nuevo contrato con Enap, que opera campos pequeños con una producción de 13.664 barriles por día (bpd), y está interesada en desarrollar nuevos proyectos energéticos.

Ecuador impulsa desde hace más de dos años tratativas con las petroleras que operan en su jurisdicción para convertirlas de actuales socias a meras operadoras de los campos, en un intento por aumentar la renta petrolera y el control estatal en la estratégica área.

En el sector privado, las negociaciones no han sido fáciles para el presidente Rafael Correa. La fijación de la tarifa y una sede para resolver discrepancias han sido el talón de Aquiles del mandatario en las negociaciones con las petroleras, que finalizan la medianoche del martes.

Otras petroleras. Una fuente de Petrobras, dijo en la víspera que la petrolera no se adherirá al nuevo convenio y buscará una terminación acordada de su actual contrato antes de traspasar sus activos a manos de las empresas públicas en un lapso de hasta 120 días.

Petrobras opera el bloque 18 en la selva ecuatoriana, del que extrae unos 19.300 bpd. En el 2008 devolvió al socio más pequeño de la OPEP el bloque 31 ubicado en una reserva ecológica porque su desarrollo no le era rentable.

La española Repsol-YPF también estaría alejándose del Gobierno por discrepancias en la fijación de la tarifa que el Estado pagaría por la operación de los campos y la ubicación de una sede para resolver controversias contractuales.

La española opera el bloque 16, que produce unos 41.843 bpd, el mayor nivel de extracción de una firma privada en Ecuador.

Fuentes cercanas a las conversaciones dijeron que las chinas Andes Petroleum y PetroOriental, cuyo mayor accionista es la estatal CNPC, también llegaron a un acuerdo con el país, pese a su amenaza de un arbitraje internacional.
Los contratos, junto a la italiana Eni, se firmarían la tarde del martes.

Las operaciones de las firmas que decidan irse del país serán asumidas por las públicas Petroamazonas y Petroecuador, que tienen experiencia en el manejo de campos privados tras la salida amistosa de la francesa Perenco y la estadounidense City Oriente el año pasado.