Dos años antes de lo previsto, el Banco Pichincha obtendrá utilidades de sus operaciones en España. La entidad, que recibió en el 2010 la licencia de las autoridades españolas para operar de forma directa como banco comercial, anunció que este año generará beneficios.

Jorge Marchán Riera, gerente del Pichincha en España, dijo al diario The New York Times, que esas utilidades llegarán dos años antes de lo que ellos planearon, destacando que sus activos se duplicaron el año pasado de 27 millones de euros a 63 millones de euros, es decir, unos US$84 millones.

El banco atribuye su crecimiento al hecho de que ha ganado participación en un nicho que los bancos españoles comenzaron a dejar a raíz de la crisis financiera: los inmigrantes de América Latina.

“La crisis ha hecho que nuestra competencia simplemente dejó vacante el espacio que era nuestro objetivo obvio, en términos de clientes”, aseveró Marchán Riera.

El rotativo da a conocer que, pese a la crisis, las remesas de los migrantes hacia países en desarrollo han repuntado en un 8% por lo que, a juicio del ejecutivo de la entidad, “la banca para migrantes parece prometedora”.

Marchán anunció además que el Banco Pichincha de España proyecta la apertura de nuevas agencias. Actualmente cuenta con 12 agencias y aspira a incrementarlas a 20 en el transcurso de este año. Su red de oficinas están en las ciudades de Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Murcia.

A más del ramo de las remesas, el banco ha estado expandiendo su negocio en el segmento de los microcréditos en España, así como el establecimiento de umbrales para los clientes al ganar intereses sobre sus depósitos –en la actualidad– un 3,5% al año en una cuenta pequeña como 600 euros (US$802).