Washington. Reguladores estadounidenses abrieron este martes una investigación sobre si Toyota Motor Corp actuó de manera oportuna al retirar autos por problemas de aceleración, y la automotriz tomó medidas para reducir la producción en Estados Unidos y evitar un aumento desmesurado de los inventarios.

La Administración Nacional de Seguridad en el Tráfico de Autopistas (NHTSA según la sigla en ingles) dijo que había pedido datos de producción, quejas de los consumidores y otros documentos que esperaba arrojaran luz sobre cómo y cuándo Toyota se enteró de los problemas que afectan a cerca de 6 millones de vehículos que ha retirado en Estados Unidos.

La NHTSA podría allanar el camino para que Toyota sea multada si se determina que violó sus obligaciones legales. También fija una postura para una evaluación del Congreso de la crisis de seguridad de la automotriz fijada para la semana próxima.

"Toyota se hace responsable para avanzar seriamente en la seguridad de los vehículos y en alertar a los funcionarios del gobierno de cualquier tema de seguridad de manera oportuna, dijo la portavoz de Toyota, Cindy Knight. "Estamos evaluando el pedido de NHTSA y cooperaremos para proveer toda la información que han pedido", precisó.

De manera separada, Toyota dijo este martes que ha decidido cancelar su producción en dos plantas en Estados Unidos por al menos 11 días, mientras lucha contra una caída de las ventas.

En otro golpe, las autoridades de Estados Unidos dijeron el lunes que las declaraciones de fatalidades ligadas a la aceleración involuntaria en vehículos Toyota habían llegado a 34.

Los defensores de la seguridad criticaron a Toyota y la NHTSA por no actuar más agresivamente en la investigación del creciente número de quejas de consumidores sobre la aceleración no intencional de los autos de Toyota que datan del 2002.

Al pedir más información a Toyota en este momento, NHTSA ha revertido efectivamente una decisión tomada por investigadores a nivel laboral en el 2004 acerca de que no se le había pedido a la automotriz compartir información que tenía sobre reportes de que la aceleración no intencional duraba más de unos pocos segundos.

Desde diciembre, la NHTSA ha estado presionando a Toyota para moverse más rápido en la resolución de las preocupaciones sobre la seguridad, dicen tanto funcionarios como ejecutivos de Toyota.

Los tres retiros que están siendo evaluados sobre su momento para hacerlo por parte de la NHTSA involucran a los modelos Toyota y Lexus.

Dos de ellos, en 2007 y 2009, relacionados con alfombras del piso débiles que podrían quedar atrapadas en el acelerador. La tercera, anunciada en enero, cubre los pedales del acelerador que no saltan para atrás como fueron diseñados.

Las interrupciones en la producción de Toyota, que cubre a las plantas de San Antonio, Texas, y Georgetown, Kentucky, representa la segunda oportunidad en que la automotriz tiene que recortar la producción en América del Norte.

Toyota enfrenta una caída en las ventas en Estados Unidos, su mayor y generalmente más rentable mercado, después del retiro de más de 8,5 millones de autos en todo el mundo desde finales del 2009, en tres partes por separado.

Cualquier multa que fuera impuesta a Toyota por parte de los reguladores de la seguridad estaría limitada a US$16.400 millones, según la ley estadounidense.

Investigadores del congreso también están revisando los retiros de Toyota, así como el manejo de esos temas por parte de la NHTSA, desde el anterior Gobierno de George W. Bush.

Las dos audiencias están fijadas para la semana próxima y un una tercera para una semana después.

Como otras grandes automotrices, Toyota registra los ingresos cuando produce los vehículos y los embarca a los distribuidores. Pero al recortar la producción, está eligiendo recibir el golpe en las ventas en lugar de acumular inventarios de vehículos no vendidos.

Las ventas de Toyota en Estados Unidos cayeron 16% en enero, a su mínimo en más de una década, luego que las suspendió en alrededor de la mitad de su inventario de vehículos debido a los problemas con el acelerador.

Para febrero se espera una caída mayor, ya que los concesionarios de Toyota esperan que las reparaciones de los inventarios ocupen la mayor parte del mes para completarse.

La planta de Toyota en San Antonio, que fabrica la camioneta pickup Tundra, estará cerrada durante una semana en marzo, y una segunda semana en abril, dijo el portavoz de Toyota, Mike Goss, en un correo electrónico.

Esos periodos serán usados para instalar equipamiento en la planta para producir la camioneta pickup más pequeña Tacoma, dijo. La producción de las Tacoma será mudada desde una planta en Fremont, California, la cual Toyota previamente anunció que sería cerrada.

Anteriormente, Toyota planeaba usar los fines de semana para instalar el equipamiento para la producción de las Tacoma sin interrumpir la producción del Tundra, dijo Goss.

Además, la planta en Georgetown de Toyota, la más grande para ensamblaje en América del Norte, estará cerrada el 26 de febrero. La planta podría también ser cerrada durante otros días adicionales en marzo, dijo Goss.

Durante la primera semana de febrero, Toyota interrumpió la producción en América del Norte de ocho modelos cubiertos por un retiro, debido al riesgo potencial de que los pedales del acelerador quedaran pegados.

La interrupción de la producción cubrió seis plantas en Estados Unidos y Canadá, incluida la de Georgetown. La actividad de las plantas se reanudó el 8 de febrero, como se planeaba.

Ejecutivos de Toyota en Estados Unidos habían dicho en la convención de la Asociación Nacional de Concesionarios de Automóviles el lunes, en Florida, que se planeaba un programa agresivo de mercadeo para marzo con la idea de evitar que los consumidores se pasen a otras marcas.

Los pasos que están siendo considerados incluyen una devolución de 1.000 dólares, además de los 1.000 dólares en incentivos en efectivo que están siendo pagados para los que vuelven a ser clientes de Toyota como una recompensa por la lealtad, según una persona con conocimiento de los planes que aún están en desarrollo.

Otras opciones que están siendo consideradas incluyen un programa de mantenimiento gratis -incluidos cambios de aceite- o un programa de garantías extendidas que iguale la garantía de 10 años, 100.000 millas ofrecida por Hyundai Motor Co, dijo la fuente.

El presidente de Toyota, Akio Toyoda, y el jefe de calidad, Shinichi Sasaki, darán el miércoles una conferencia en Tokio sobre el progreso del retiro del Prius por una falla en los frenos.