Washington. El Departamento de Energía de EE.UU. anunció este miércoles una "venta de prueba" de cinco millones de barriles de petróleo procedentes de la reserva estratégica, la primera desde la década de 1990, en respuesta al cambiante mercado energético internacional.

"Debido a la reciente y notable alza en la producción doméstica de crudo, se han producido significativos cambios en el sistema", aseguró Bill Gibbons, portavoz del Departamento de Energía, en un comunicado.

Por ello, y para "evaluar apropiadamente la capacidad del sistema en caso de alteración", indico Gibbons, se "autorizó la venta de prueba de hasta cinco millones de barriles de crudo pesado".

La cifra, no obstante, es un volumen pequeño, ya que apenas representa un cuarto del consumo diario de petróleo en EE.UU.

Se trata de la primera venta de prueba desde la década de 1990, el petróleo procederá de los campos de la costa del Golfo de México y la entrega está prevista para abril de 2014.

Dado que los crudos pesados puestos a la venta coinciden con el tipo de petróleo habitualmente comercializado por Rusia, algunos analistas han visto el anuncio como un advertencia velada a Moscú ante las tensiones generadas por la península ucraniana de Crimea.

Algo que fue rechazado frontalmente por el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en su rueda de prensa diaria, quien afirmó que responde "exclusivamente a motivos operacionales".

La venta más reciente de petróleo de la reserva estratégica de EE.UU., que es de 696 millones de barriles de petróleo, se produjo en 2011 como consecuencia de la guerra civil en Libia, y se coordinó con la Unión Europea.

Entonces, el volumen suministrado al mercado fue de 30 millones de barriles, el mismo que fue ofertado por los socios europeos.