Washington. Estados Unidos anunció este martes nuevas sanciones contra la petrolera estatal venezolana Pdvsa por hacer negocios con Irán, una medida que podría provocar una dura respuesta del presidente venezolano, Hugo Chávez.

Las sanciones le impedirán a Pdvsa acceder a contratos con el gobierno estadounidense y a financiamiento para importar y exportar, pero no afectan las enormes ventas de petróleo de la empresa a Estados Unidos ni las actividades de sus subsidiarias, como la refinería Citgo.

La medida amenaza con empeorar las relaciones entre Washington y Caracas, que han sido ríspidas desde que Chávez asumió a fines de la década de 1990.

La relación bilateral ha sido difícil, a pesar de la interdependencia de las dos naciones: Venezuela envía a Estados Unidos cerca de un 45% de sus exportaciones de petróleo y Estados Unidos le compra a Caracas un 10% de sus importaciones totales de crudo.

"Al imponer estas sanciones estamos enviando un mensaje claro a las empresas de todo el mundo. Quienes sigan irresponsablemente apoyando al sector energético de Irán o ayuden a facilitar los esfuerzos iraníes para evadir las sanciones de Estados Unidos enfrentarán consecuencias significativas". James Steinberg, subsecretario del Departamento de Estado.

La medida también destaca la preocupación de Estados Unidos sobre la capacidad de Irán de evadir las sanciones, que buscan debilitar el presunto programa de armas nucleares de Teherán.

Las sanciones se produjeron el mismo día en que el regulador nuclear de Naciones Unidas dijo en un informe que obtuvo Reuters que tenía más información sobre posibles aspectos militares del programa nuclear de Irán y que las reservas de uranio del país crecieron.

Estados Unidos también anunció sanciones adicionales a 16 empresas y personas de China, Siria, Irán, Bielorrusia y Corea del Norte por actividades de proliferación nuclear que involucraron tanto a Irán como a Corea del Norte y Siria.

"Al imponer estas sanciones estamos enviando un mensaje claro a las empresas de todo el mundo. Quienes sigan irresponsablemente apoyando al sector energético de Irán o ayuden a facilitar los esfuerzos iraníes para evadir las sanciones de Estados Unidos enfrentarán consecuencias significativas", dijo en una rueda de prensa el subsecretario de Estado, James Steinberg.

Un funcionario de alto nivel de Estados Unidos dijo que en la mayoría de los casos las sanciones tenían un impacto inmediato "mínimo", pero que eran un mensaje fuertemente disuasivo.

Venezuela declinó realizar comentarios. Sin embargo, Freddy Bernal, un diputado oficialista cercano al mandatario Hugo Chávez, acusó a Washington de entrometerse en temas internos.

"No nos sorprende que los Estados Unidos una vez mas quiera convertirse en el policía del Mundo. Que hagan lo que les venga en ganas a ellos. Nosotros somos soberanos, no tenemos que pedir permiso para decidir quienes son nuestros amigos o nuestros enemigos", dijo Bernal.

Caracas y Washington han tenido tensas relaciones diplomáticas y comerciales en los últimos años, que han incluído desde el rechazo de embajadores a la amenaza de Venezuela de dejar de venderle crudo a Estados Unidos, su mayor cliente .

"Falta voluntad para romper lazos". El senador Richard Lugar, el republicano de mayor rango en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, dijo que las sanciones sobre Pdvsa fueron resultado de la "falta de voluntad de Venezuela para romper sus relaciones con organizaciones terroristas y con países que las respaldan".

La medida de Estados Unidos deja a Chávez en una posición incómoda, pese a la tentación de imponer represalias, según Simon Wardell, director de mercados petroleros de IHS Global Insight.

"En última instancia, no creo que Chávez sea capaz de hacer mucho respecto de las sanciones. Podría hablar mucho y hacer mucho ruido, pero seguirá vendiéndole petróleo a Estados Unidos", sostuvo Wardell.

Estados Unidos sigue siendo el mayor socio comercial petrolero de Venezuela, que vendió un promedio de 987.000 barriles por día (bpd) a Estados Unidos el año pasado, según datos estadounidenses.

En el 2009, Venezuela dijo que Pdvsa planeaba abastecer a Irán con hasta 20.000 barriles por día de gasolina, en un esfuerzo por ayudar a su aliado político, que depende de las importaciones.

En el 2010, el ministro de Petróleo venezolano, Rafael Ramirez, dijo que Pdvsa detuvo los suministros de combustible a Irán después de que el país superó una escasez de crudo.

No obstante, datos de carga sugieren que Pdvsa siguió enviando combustible a Irán desde su refinería y sus almacenes en la isla caribeña de Curazao.

Steinberg dijo que las nuevas sanciones buscaban reducir el abastecimiento de gasolina de Irán y podrían tener un serio impacto, a medida que otras empresas reconozcan el riesgo de hacer negocios con la república islámica.

"Todas estas empresas se involucraron en actividades relacionadas con la oferta de productos refinados de petróleo a Irán", dijo Steinberg, quien dijo que el objetivo era acercar a Irán a negociaciones reales con las potencias de Occidente sobre su programa nuclear.

El funcionario dijo que había evidencias claras de que las actuales sanciones estaban afectando al sector petrolero y energético de Irán.

Junto con Pdvsa fueron sancionadas PCCI, Royal Oyster Group y Speedy Ship, de los Emiratos Arabes Unidos; Tanker Pacific, de Singapur; Ofer Brothers Group, de Israel; y Associated Shipbroking, de Mónaco.

Ofer Brothers Group, una empresa perteneciente a la familia más rica de Israel, negó la acusación de haber vendido barcos a la República Islámica.