Houston. Un enorme derrame de crudo alcanzaría este viernes la costa sur de Estados Unidos, lo que podría afectar la navegación de los barcos que suministran petróleo a la mayor economía mundial y retrasar un programa de exploración costa afuera.

La pérdida provocada por la explosión y el hundimiento de una plataforma que perforaba un pozo para BP en el Golfo de México es cinco veces más grande que lo estimado y disparó temores sobre su impacto sobre la pesca, refugios de vida silvestre y playas en Luisiana, Mississippi, Alabama y Florida.

Este derrame es "una cuestión de estado", dijo Janet Napolitano, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional en una conferencia de prensa, en la que añadió que el Gobierno colaborará con BP para redoblar los esfuerzos de limpieza.

El gobernador de Luisiana, que todavía se está recuperando de los efectos del huracán Katrina de 2005, declaró estado de emergencia y las fuerzas armadas estadounidenses dijeron que estaban evaluando la manera de ayudar a contener el derrame.

Las acciones de BP y de la perforadora Transocean Ltd cayeron más de un 6% este jueves, ante el temor de los inversionistas por los costos de la limpieza.

Los títulos de BP ha caído más de 10% y Transocean casi 14% desde la semana pasada, cuando explotó y se incendió la plataforma que perforaba el pozo.

Las acciones de las firmas de servicios petroleros Cameron International Corp y Halliburton Co cayeron ante temores por sus vínculos con la plataforma hundida Deepwater Horizon.

Cameron, que proveyó el preventor de reventón (conjuntos de válvulas que controlan la presión del pozo) a la plataforma, dijo el jueves que estaba asegurado por US$500 millones. Halliburton afirmó que realizó varios trabajos en la plataforma y que colaboraría con la investigación.

Pesca y perforación.  El derrame tocará las costas en el delta del Mississippi "en algún momento de la tarde de mañana (viernes)", dijo Sally Brice O'Hare, contralmirante de la Guardia Costera, en una conferencia junto a Napolitano.

El presidente estadounidense Barack Obama dijo el jueves que la petrolera BP Plc es la responsable del costo y la limpieza del derrame, pero aseguró que su administración usará todos los recursos disponibles para controlarlo

La Casa Blanca informó también que Obama dijo que el derrame de petróleo en el Golfo de México podría interferir los canales de navegación de la zona y afectar a los buques que abastecen de crudo al mercado local.

Esto tendría impacto en el impulso que buscaba darle el Gobierno a la perforación petrolera costa afuera. En la tarde del jueves, el senador demócrata Bill Nelson envió un proyecto para prohibir temporalmente la ampliación de las perforaciones mar adentro por el riesgo de "un desastre ambiental y económico".

Los primeros indicios muestran que el derrame sería peor que el de 1969, en el Océano Pacífico, frente a Santa Bárbara, que provocó una moratoria en la perforación de petróleo y gas frente a la costas del Pacífico y del Atlántico, que Obama pretende modificar.

La administración Obama no descartó hacer una pausa en la perforación en aguas profundas hasta que las petroleras puedan demostrar que pueden controlar cualquier tipo de derrames.

"Todo está sobre la mesa", dijo a periodistas David Hayes, subsecretario del Interior, quien añadió que podría llevar unos 90 días instalar una válvula de contención para la fuga de petróleo en el lecho marino.

Once trabajadores están desaparecidos y se presume que fallecieron en el peor desastre de este tipo en casi una década.

La plataforma Deepwater Horizon de la firma suiza Transocean Ltd se hundió el 22 de abril, a casi 64 kilómetros al sudeste de la desembocadura del río Mississippi.

La fuga diaria desde el pozo está estimada ahora en 5.000 barriles o cerca de 795.000 litros.

La Armada dijo que estaba ayudando a la Guardia Costera con botavaras inflables y siete sistemas de filtros.

BP y la Guardia Costera ya han montado lo que la petrolera británica ha calificado como el mayor operativo de contención de derrame de petróleo en la historia, con la participación de decenas de barcos y aviones.

Pero aún están batallando por controlar el derrame del pozo ubicado a 1.525 metros bajo el nivel del mar en la costa de Luisiana.

Después de que robots fallaron en el intento de activar una válvula para detener la fuga, BP y la Guardia Costera iniciaron "quemas controladas" la tarde del miércoles para tratar de impedir que la mancha siga creciendo.